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sábado, 17 de marzo de 2012

Escenas Celestiales CLII



Las carcajadas atronadoras no cesaban. Temblaba todo, claro, porque la risa de un dios es otra cosa y porque hacía eones que aquel ser único no se reía de esa forma. Su hijo sonreía con cara de no saber si echarse a llorar de un momento a otro, pero, acostumbrado como estaba a perdonar a quienes le ofendían, acabó por sumarse al jolgorio general. ¿El motivo? Un vídeo de pésima factura, pero con el ingenio suficiente como para remover las conciencias de los creyentes, esos seres que se aferran a la fe desesperadamente como antídoto contra el desamparo o el miedo a la muerte. No soportan que les cuestionen sus dogmas y llegan incluso a denunciar las ofensas ante la Ley. Y también hay jueces que toman partido y se hacen eco de esas ofensas y admiten las denuncias a trámite e imponen fianzas de 192.000 o de 144.000 por ese motivo. Nada de eso ocurre en el Cielo. Allí dios no necesita de leyes, jueces o creyentes que le defiendan o que intenten hacerlo real... allí él es el jefe y además es infinito en su misericordia y sabiduría, motivo por el cual posee un sentido del humor lo suficientemente civilizado como para partirse la caja con el hilarante cortometraje del señor D. Javier Krahe, que ustedes pueden disfrutar a continuación. (Va por Usted, Maestro Krahe).



lunes, 12 de marzo de 2012

Citas insuperables (126)


“Ahora ya sabemos que el alma es el cuerpo y el cuerpo el alma. Nos dicen que son diferentes porque quieren persuadirnos de que podemos quedarnos con nuestras almas si los dejamos esclavizar nuestros cuerpos.” - George Bernard Shaw, escritor irlandés... y lúcido.

jueves, 5 de enero de 2012

Reyes Magos



Recuerdo la tarde de Reyes de hace ahora un año, junto a mi hija de siete, que no acababa de tenerlo claro mientras veíamos por internet varias cabalgatas españolas en simultáneo: “¿Cómo es que tienen más de 2.050 años y se les ve tan bien, con esas caras tan brillantes?” “¿Cómo pueden estar a la vez en Las Palmas de Gran Canaria y en Madrid?” “Ni siquiera son los mismos… fíjate, papá, las caras son distintas.” Su capacidad de razonamiento estaba chocando estruendosamente con algo absurdo que siempre hemos dado en llamar “la magia de los Reyes Magos”. A día de hoy, en su colegio berlinés, los compañeros de clase (los mismos que sin embargo aseguran que dios existe) le dicen que los Reyes son los padres. Ella contesta invariablemente que no, que ella los ha visto todos los años con sus propios ojos, montando sobre enormes camellos en enormes procesiones y ante los ojos de toda una ciudad, mientras que a Dios no lo ha visto en su vida, ni siquiera cuando viaja en avión. Además, de ellos obtiene regalos tangibles, mientras que del otro...

Sé que de este año no pasa. En los próximos meses (¿semanas, días?) acabará atando los pocos cabos que le faltan hasta llegar por sí misma a la conclusión de que todo es mentira. Pero esta noche dormirá completamente feliz, después de haber pasado la tarde entera ansiando que llegue el día de mañana, el mejor día del año. De cada año suyo.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Citas insuperables (107)



“De hecho, el término "ateísmo" ni siquiera debería existir. Nadie necesita declararse "no-astrólogo" o "no-alquimista". No tenemos palabras para definir a las personas que no creen en que Elvis esté vivo o en extraterrestres que atraviesan la galaxia con el único propósito de molestar a algunos granjeros y sus reses. El ateísmo no es más que el ruido que hace la gente razonable en presencia de creencias religiosas injustificadas." - Sam Harris, en su "Carta a una Nación Cristiana".

Me ha parecido de lo más oportuna la cita, ahora que volvemos a ser Reserva Espiritual de Occidente por la Gracia de Dios... y de los votos.

jueves, 11 de agosto de 2011

Citas Insuperables (94)


"¿Qué es dios? Es un invento del hombre. Y como todos los inventos humanos, se parece a él. "Dios" tiene dos razones de ser: a los inteligentes les sirve para gobernar a los demás y a los menos inteligentes para pedirle favores. A todos para explicar lo que no entendemos de la naturaleza. Es una lógica de un primitivismo náuseo." - Rodolfo Llinás Riascos, brillante neurólogo que lleva más de cuarenta años estudiando el cerebro humano. Y cuarenta años se dice pronto, pero es muchísimo tiempo dedicado a la investigación científica, con la disciplina, compromiso y honestidad intelectual que esto supone. Así que algo de razón tendrá, ¿no?

Lo digo a cuenta de la millonada que nos estamos gastando todos los españoles para pagar el 'privilegio' de escuchar dentro de unos días a Benedicto XVI en vivo y en directo, contando sus milongas.

miércoles, 6 de octubre de 2010

50 millones de euros


El viaje de Ratzinger a España nos va a salir por un pico. 50 millones de euros son mucho más que el chocolate que pueda comer un loro, diga lo que diga Martínez Camino. No obstante, la recompensa a tal dispendio será muy superior, según el prelado de la Conferencia Episcopal. Me suena al discurso de aquel impresentable Jeff Bush trilero, que prometía a la República de España recompensas inimaginables, si íbamos alegres a la Guerra de Irak de la mano de su hermano. Pero me estoy yendo del tema y no quiero. Lo retomo con las palabras de George Carlin, que lo dice bien clarito:

"La religión ha logrado convencer ciertamente a muchas personas, para que crean que hay un hombre invisible que vive en el cielo y que observa todo lo que haces, cada minuto de tu vida. Y que tiene una lista de diez cosas que no quiere que hagas. Y que, si haces alguna de esas diez cosas, sólo una... ¡te tiene reservado un sitio especial lleno de fuego, humo, cenizas y tortura a donde te enviará para que sufras y grites y llores por siempre hasta el fin de los tiempos! ... Pero él te quiere. ¡Te quiere y necesita tu dinero!"

Y para que su amor no nos falte -no sea que se cabree y nos mande a ya sabes tú dónde-, cualquier dispendio es poco. ¡Qué son 50 millones a cambio de la salvación! Una bagatela, nada más. Sólo dinero. Ya se encarga Martínez de hacérselo llegar.

lunes, 19 de julio de 2010

Citas Insuperables (44)


"Si los rayos son la ira de los dioses, entonces los dioses parecen tener asuntos pendientes con los árboles, principalmente." - Lao Tse.

Existen bombillas (ver imagen) cuyo fabricante garantiza su funcionamiento al 100% mediante la fe. Según la publicidad del empaquetado de estas 'science-free light bulbs', para que nos den luz, no hace falta la electricidad... y quiénes somos nosotros para dudarlo. Yendo sólo un poquito más allá, cabría pedir algo de coherencia a los creyentes hasta la médula, para que prescindiesen de cualquier avance proporcionado por la ciencia y se quedasen sólo con los inventos registrados en la biblia, para adornar su vida. Seguro que les iba a ir de maravilla.

jueves, 1 de julio de 2010

Las ideas sensatas


Hoy, para empezar bien el mes, rescato para todos ustedes un pequeño y delicioso chiste metafísico. Nada como el humor para ponernos a la altura de los ojos de los dioses.

Niña: Mamá, ¿Jesús nació de una virgen?
Mamá: Sí.
Niña: ¿Y caminó sobre el agua?
Mamá: Por supuesto.
Niña: ¿..Y murió por mis pecados?
Mamá: Sí, efectivamente.
Niña: ¿Y resucitó de los muertos?
Mamá: Sin duda.
Niña: ¿Y vive en el cielo con su Padre y el Espíritu Santo?
Mamá: Claro que sí.
Niña: ¿Y allí conduce un Mercedes-Benz chapado en oro?
Mamá: Pero... ¿quién te ha metido esa idea tan loca en la cabeza?

martes, 5 de enero de 2010

La hostia del presidente


Hay que tratar de ponerse en la piel de José Bono -o, mejor, en su cabeza- para hacerse uno idea de la incómoda procesión que este hombre debe de estar llevando por dentro desde que estampó su rúbrica en la aprobación de la popularmente llamada Ley del Aborto. Él afirma tener la conciencia tranquila, una vez desgranados los motivos y atenuantes que le han facilitado la labor, pero Rouco vuelve a salirle con que no y no y no, que el que vota a favor de esa ley lo hace en contra de la "recta razón" (sic). Bono se defiende, diciendo que él prefiere sentirse más cerca de Jesucristo que de la jerarquía de una Iglesia Católica que jamás amenazó con excomulgar a dictadores como Pinochet o Franco. Ole, ole y ole.

Los sacramentos son patrimonio de esa misma iglesia, pero él dice que se siente legitimado para comulgar pese a todo, y lo dice con la contundencia y determinación del que está resuelto a hacerlo frente a viento y marea, caiga quien caiga, porque en ello le va la vida eterna. Así que la pelota de tenis está a punto de caer a uno u otro lado de la red: ¿Comulgará o no comulgará Bono? ¿Adoptará su párroco la objeción de conciencia y le denegará la hostia o sucumbirá in extremis a la piedad cristiana para administrarle la sagrada oblea? Y lo más importante de todo: ¿podrá sobrellevar Bono medianamente bien los días que faltan para la comunión, con la incertidumbre de si sí o si no? No quisiera yo estar en la piel -o, peor, en la atormentada cabeza- del actual presidente de las Cortes Generales de nuestro estado democrático y aconfesional.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Las creencias


No deja de asombrarme la forma en que algunos se dejan dominar por sus creencias religiosas. Testigos de Jehová que no consienten las transfusiones de sangre bajo ningún concepto, ni siquiera cuando de ello depende la vida de un ser querido. Un Papa que condena el uso del condón en medio de África contra toda evidencia o sentido común. Obispos que amenazan con la excomunión a quienes no se plieguen a su personal interpretación de la verdad. Arzobispos que dicen que los políticos católicos tienen deberes que cumplir, en su condición de católicos más que en su condición de políticos. Un alcalde que se niega a aplicar la ley y a casar a una pareja de homosexuales en Valencia, en un claro acto de discriminación por motivo de opción sexual. La imposición del crucifijo en las aulas de los colegios públicos. Todos estos actos son protagonizados por seres aferrados a sus creencias religiosas por encima de cualquier otra cosa (creencias que, además, casi nunca son propias, sino inculcadas). Sus creencias dominan sus conciencias racionales. Por eso mismo, un Testigo de Jehová no debería ser médico, el Papa no debería ser bienvenido en África tan alegremente, los obispos deberían darse una ducha de amor evangélico a modo de obligado reciclaje y un católico sólo debería poder ser alcalde si, por encima de sus creencias particulares, mantuviera el compromiso firme de velar por el normal cumplimiento de la ley.

No voy a pretender que nadie se despoje de sus creencias, líbreme dios, que allá cada quien con su vida. Que cada cual obre según su conciencia con total libertad... mientras sus actos no perjudiquen a los demás. Sobre todo: no hagas a tu prójimo lo que no desees para ti mismo. Esto último creo que ya lo dijo alguien alguna vez... pero no recuerdo quién.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Soile Lautsi


Soile Lautsi es una italiana de origen finlandés. En 2002 pidió a la dirección del instituto de Padua en donde estudiaban sus hijos que se retirasen los crucifijos de las aulas. En ninguna de las instancias de la justicia italiana tuvo éxito su iniciativa, pero su constancia ha obtenido un premio que es de todos: el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sentenció este martes que la presencia de los crucifijos en las aulas constituye "una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y de "la libertad de religión de los alumnos".

El gobierno de Berlusconi -no podía ser de otra manera- dice que recurrirá la sentencia, pero los argumentos que se esgrimen apelan a la tradición y a no sé bien qué ejemplos de gratuidad de la vida de un tal Cristo. Dudo mucho que tan peregrina argumentación conmueva a los magistrados del TEDH, obligados como están a velar por la ley de la razón y el derecho, pero líbreme dios de pretender desanimar a Don Silvio y sus secuaces.

En una lucha de siglos, que dura ya mucho más de lo deseable, la razón conquista a la fe religiosa un espacio público más. Gracias, en esta ocasión, a la valerosa y decidida Soile Lautsi.

sábado, 31 de octubre de 2009

Escenas celestiales XXVIII


- Luego está el problema de los egos que, muchas veces, acaban adueñándose por completo del alma de las personas. La cosa se vuelve tremenda cuando ya no se sabe bien qué fue del niño o del humilde muchacho -si lo hubo- que acaso una vez habitó en ese cuerpo que más tarde se maneja con insultante altanería y modales despreciativos. Esas personas se creen el hoyo del queque* y no hay quien les tosa. No son personas, sino personajes. Esos personajes que ellos mismos se han labrado y finalmente ellos mismos se han acabado creyendo. Cuando mueren, hay que filtrar sus almas, hasta dar con su esencia. Limpiarlas del ego. A eso me dedico yo.
- Interesante.
- Ya lo creo. Les quitas el personaje y literalmente los dejas en pelotas. Y, desnudos ya de la autoridad y prebendas que les confieren sus personajes, se quedan sin saber qué hacer ni qué decir. Se quedan que ya no son ellos. Callados. Circunspectos. Sin decir esta boca es mía. Apenas una sombra de lo que fueron. En el cielo no entra la vanidad. No puede entrar. Así que los que en vida se vanaglorian de sí mismos lo llevan crudo. Como aquél que allí ves. Nunca dice nada.
- ¿Nunca?
- Nunca. Ni una palabra desde que llegó.
- ¿Quién es?
- Rouco Varela. ¿Te suena?

*queque: Proveniente del ingles 'cake', significa bizcocho o tarta. En Canarias se distingue de las tartas comunes por su agujero en el centro, de ahí que la expresión 'creerse el hoyo del queque' sea sinónimo de 'creerse imprescindible' o 'tenerse por el/la más importante'

domingo, 25 de octubre de 2009

Domingo Minchin


Esta canción de Tom Minchin apenas es una canción, pero la letra es buenísima. Por si alguno de ustedes se pierde -o tiene prisa por no llegar tarde a misa, que lo comprendo perfectamente-, aquí les dejo la traducción:

Si alguien me mostrara un solo ejemplo en la historia del mundo
de un mentalista que haya sido capaz de demostrar
bajo condiciones experimentales razonables
que puede leer la mente...

Y si alguien me mostrara un solo ejemplo en la historia del mundo
de un astrólogo que haya sido capaz de demostrar
bajo condiciones experimentales razonables
que puede predecir los eventos futuros de la humanidad
interpretando las señales del cielo...

Y si alguien me mostrara un solo ejemplo en la historia del mundo
de un practicante homeopático que haya sido capaz de demostrar
bajo condiciones experimentales razonables
que soluciones líquidas hechas a partir de partículas
infinitésimamente pequeñas de buen material
repetidamente disueltas en relativamente grandes cantidades de agua
tienen una consistencia medicinal más alta
que cualquier placebo administrado de forma similar...

Y si alguien me mostrara un solo ejemplo en la historia del mundo
de una persona religiosa o espiritual que haya sido capaz de demostrar,
empírica o lógicamente, la existencia de un poder superior
con alguna conciencia o interés en el devenir humano
o con capacidad para castigar o recompensar a los humanos
por sus opciones morales
o que hay alguna razón -distinta al miedo-
para creer en algún tipo de vida después de la muerte...

... le regalaría mi piano, una de mis piernas... y a mi mujer.

Dejando de lado el burdo chiste final de regalar a su mujer, si a algunos de ustedes les interesa un piano de gran cola -o una pierna-, ya saben a lo que tienen que aplicarse. Sólo hay que encontrar un ejemplo de los cuatro que pide. ¡Suerte, salud y buenos alimentos!

sábado, 24 de octubre de 2009

Escenas celestiales XXVII


- ¡Anda! ¿Y ése?
- Jesús.
- ¡Pero si conserva todo su cuerpo!
- Llegó en cuerpo y alma y así ha de perdurar por siempre.
- ¡Qué chulo! Y nosotros aquí, de simples almas todo el día, sin peso ni consistencia. ¡Qué cutres!
- Pues no te creas. Tiene sus desventajas.
- ¿Ah, sí? ¿Cuáles? Siendo hijo de quien es, no se me ocurren. No pasará hambre, ¿no? Digo, como supongo que tendrá estómago y eso...
- Pues no, hambre no pasa, Dios le provee. Pero tiene que hacer sus necesidades cada cierto tiempo, no sé si me entiendes. Él y María, su madre, que está aquí en el mismo estado físico que Jesús.
- Te entiendo. Pero me imagino que habrá alguna planta de reciclaje o de eliminación de residuos por aquí.
- Fíjate bien en todo lo que te rodea. ¿Ves algo que tenga consistencia física como para reciclar zorullos?
- La verdad es que no. Todo lo que veo es completamente inmaterial.
- Pues tenemos un problema, ¿no crees?
- No será para tanto. Dos personas dando de sí tardarían millones de años en llenar esta inmensidad.
- Tú lo has dicho. Es sólo cuestión de tiempo.

sábado, 17 de octubre de 2009

Escenas celestiales XXVI

- ¿Y todos estos niños? ¿No tienen padres?
- Muchos no, aunque la mayoría sí.
- ¿Y por qué no están con ellos?
- Estuvieron en su momento. Pero ya no, porque se aburren.
- ¿Cómo es eso?
- Al principio tienen miedo de separarse del calor y la protección de los adultos, pero al cabo de cincuenta o setenta años interiorizan que nada malo les puede suceder, porque esto es el Cielo y aquí sólo suceden cosas buenas. De modo que se juntan entre ellos poco a poco cada vez más y de modo natural. Los hay incluso que animan a los nuevos a unirse al grupo desde el principio.
- ¿Y no les entra morriña?
- Una vez a la semana aproximadamente. Pero, pasados los primeros mil o dos mil años, dependiendo del niño, se les pasa. Llega un momento en que se distancian para siempre de la existencia gris de las almas adultas. Se reúnen para jugar y reír y así por toda la eternidad. Ningún adulto podría seguirles el ritmo. Algunos lo intentan, pero acaban resultando algo patéticos, si he de serle sincero.
- Y los niños en el Cielo... ¿no se hacen adultos?
- Eso sólo sucede en la Tierra. Aquí, cada espíritu permanece como fue y, sobre todo, como murió.
- ¿Y a usted le parece correcto esto?
- Es la mejor forma de que la cosa no se nos vaya de las manos, créame.
- Le creo. Le creo.

*IMAGEN: Variación sobre fotografía original de Rafa Avero. Gracias, Rafa.

sábado, 10 de octubre de 2009

Escenas celestiales XXV


- ¿Es usted Carl Sagan?
- Creo que sí, pero no estoy seguro.
- Usted es Carl Sagan, el famoso científico y divulgador.
- Y usted no será Dios...
- No, hombre, qué va, ya quisiera yo, ya... Vengo a recibirle en lugar suyo. Ciertos asuntos le retienen en la Tierra.
- ¡Así que Dios existe!
- Pues sí, amigo. Ya ve usted.
- Contra todo pronóstico... resulta que existe y que esto es el Cielo, ¿no es así?
- Sí señor. ¿Qué piensa ahora de sí mismo y de su persistente negación de la existencia de Dios durante toda su vida?
- Pues... qué voy a pensar... que me equivoqué, por supuesto.
- No le duelen prendas en reconocerlo.
- Para nada. Mi pensamiento científico se rinde ante la evidencia.
- ¿No se arrepiente de haber sido ateo toda su vida?
- No habría podido dejar de serlo, por mucho que lo hubiese querido. Créame, yo he echado muchísimo de menos a mis padres desde su muerte hasta ahora. Eso solo ya era motivo suficiente para haber creído en este Cielo, ¿no le parece?
- ¿Y por qué no lo hizo?
- Mi pensamiento científico me demandaba evidencias.
- Y ahora las tiene.
- Eso es. ¿Puedo ver a mis padres?
- De ningún modo, amigo. No pensará que su insultante ateísmo iba a librarse de toda represalia.

sábado, 3 de octubre de 2009

Escenas Celestiales XXIV


- Partí de la Tierra hace quince mil años y desde entonces vago por este Universo. Cada mil o dos mil años me aproximo a una estrella y aprovecho para disfrutar de ese singular espectáculo que puede durar varias semanas, meses o, a veces, incluso años, dependiendo de la estrella. Esas estrellas y sus eventuales planetas son lo único que me evade de esa pesada rutina que es la negritud del espacio, la nada más absoluta. Quince mil años flotando en el éter y apenas siete u ocho episodios dignos de mención.
- Pero era tu sueño y lo has alcanzado. No sientes frío, no sientes hambre, no sientes miedo... y disfrutas de la unión más absoluta con la Naturaleza, cosmonauta. La que tú querías.
- Sé que veré galaxias de todas las formas y tamaños. Sé que me adentraré, más tarde o más temprano, en un agujero negro y más tarde en un quásar y que entonces viviré experiencias únicas, pero se me hace muy pesado el viaje entre cada episodio.
- ¿Y qué prisa hay? En el cielo, todo llega. Es una de las cosas buenas que tiene. Te queda toda la eternidad por delante.
- Eso es lo grave. Me está empezando a entrar una molesta sensación de vértigo en donde solía tener el estómago.
- Es normal, no te preocupes. Dentro de unos veinte millones de años se te habrá pasado. Relájate y disfruta.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Escenas Celestiales XXIII


- Soy Nuba, ¿y tú?
- Yo soy Awak, igual que todos esos.
- Y aquellos de allí, ¿sabes qué son?
- Masai. Y los de más allá son Antakarana. Y los altos del fondo son Watusi.
- Apenas se ven blancos por aquí. Si acaso uno entre cien.
- No le veo el misterio. Casi nunca le hacen caso al gran jefe blanco, pero nosotros sí.
- ¿Y?
- ¿De qué has muerto tú?
- De SIDA.
- Lo sabía. Igual que todos. Desde que el gran jefe blanco dijo que los condones no servían para nada, sus empleados dejaron de repartirlos y nosotros dejamos de pedirlos.
- Y aquí estamos.
- Y aquí estamos, sí.
- La verdad es que se está de cine, ¿no te parece?
- De cine, sí.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Escenas Celestiales XXII


- Veo que aquí hay un volcán que no escupe lava sino cerveza y veo que también hay strippers. Perdona, chico, pero esto no tiene nada que ver con lo que yo esperaba del cielo. Al menos no con lo que me habían contado.
- Ya. Te han informado mal.
- ¿Y toda esta gente vestida de piratas?
- Los acólitos más fervientes.
- ¿Y ese amasijo de espaguetis con albóndigas que se mueve? ... Pero si... ¡me está mirando! ¡Tiene ojos!
- Es Dios.
- ¿Cómo que Dios? ¿Me estás tomando el pelo?
- En absoluto. Es el Monstruo Espagueti Volador, el Creador de todo lo visible e invisible. Benditos sean los tocados por su apéndice tallarinesco. (Y es aquí donde todos los piratas exclaman al unísono: "¡Ramen!")
- ¿Se han vuelto todos locos? ¿Qué demonios pasa aquí?
- Que el Pastafarismo es la única religión verdadera, aunque tú en la Tierra no oyeras hablar de ella.
- Me estás tomando el pelo. Esto no puede ser verdad.
- Es la verdad misma. Es la única verdad. Mira esta página web, si no me crees. Anda, mira.
- Pero... ¡esto es increíble!
- ¿Verdad que sí? Y cada día somos más. ¿Te apetece una cervecita fría para celebrarlo?


sábado, 12 de septiembre de 2009

Escenas Celestiales XXI


En el Cielo cristiano, es bien sabido, cohabitan los católicos, los protestantes, los adventistas y toda la miriada de múltiples fragmentaciones de aquella monolítica piedra de Pedro que se dan cita hoy en día sobre la faz de la Tierra. Uno de los mayores problemas que este hecho sin duda acarrea es la colocación y, sobre todo, la asignación de sillas a la diestra de Dios Padre. Como el Cielo se presume infinito, la fila de asientos a la derecha del trono divino puede ser interminable, de forma que no se quede nadie de pie, pero la cuestión es quién se sentará más cerca de Dios (sin contar a Jesús que ya se ha apropiado de la silla adyacente y permanece ajeno a la polémica). Contemplemos la escena:

El católico apostólico y romano: "¡Que algún Papa exija que se siente María en la segunda silla!"
El teólogo de la liberación: "¿Nadie ha contemplado la posibilidad de sentarse en el lado izquierdo?"
El protestante: "¡Que se forme una cadena rotatoria para que todos podamos estar al lado Tuyo y de Tu Hijo!"
El adventista: "¡Que Jesús vuelva ya a la Tierra y que deje la silla libre!"
El judío que se encontraba allí por equivocación: "¡Eso, que deje la silla libre! Este hippy... ¿quién se ha creído que es?"
El pastafari que se había colado a la 'zorrúa'*: "¿Por qué no jugamos al juego de la silla?"

A aquello difícilmente podía llamársele Cielo.

* a la 'zorrúa' - expresión empleada en el habla coloquial canaria, con significado análogo a 'a la chita callando' o 'pasando totalmente desapercibido'.