lunes 9 de noviembre de 2009

Niñato


Hemos cogido en bragas a Juan José Güemes a propósito de su blog y del ingenioso 'diccionario progresí' que contenía -ya no, lo ha desactivado-, con el que cualquiera se podía morir de risa a cuenta del mundo rojo y la progresía toda.

El problema ha surgido cuando el niño Güemes, en lugar de poner pechito paloma y reivindicarse -"¡Sí, he sido yo, qué pasa!"-, ha pretendido tomarnos por imbéciles diciendo que él no fue, que ha pecado de novato y no filtró debidamente las definiciones cargadas de insultos y de términos políticamente incorrectos, por decirlo de una manera suave. Así que pelillos a la mar: la autoría intelectual del desastre corresponde a otros y no a él.

Y no, amigos. No es tan fácil que se te cuelen opiniones de terceros en tu blog sin tu permiso. Quizás sí en los comentarios -como le sucedió hace unos meses a una concejal de un ayuntamiento canario, muy para su desgracia-, pero no en el mismísimo cuerpo de tu blog, que sólo puedes editar tú.

Güemes se nos quiere hacer pasar por niñato*, cuando en realidad es, simple y llanamente, un mentiroso.

*niñato (DRAE): Dicho de un joven: Sin experiencia.

domingo 8 de noviembre de 2009

Berlín, tan lejos, tan cerca...



Mañana, 9 de noviembre, se cumple el 20º aniversario de la caída del muro de Berlín. La unión de dos ciudades en una sola fue el equivalente a la explosión de una supernova sociológica cuyos ecos aún perduran. Pasarán muchas generaciones hasta que algo así vuelva a tener lugar sobre la faz de la Tierra. Si pudiera, ahora mismo estaría en Prenzlauer Berg, Mitte o Friedrichshain para sentirme un berlinés más, en plena fiesta de cumpleaños. Hoy, mi alma está en el cielo sobre Berlín a unos 3.600 kilómetros de aquí y, en este estado, de nada sirve que mi cuerpo desangelado acuda a misa. Pero ustedes vayan, vayan.

sábado 7 de noviembre de 2009

Escenas celestiales XXIX


Breve conversación en las inmediaciones del área de acceso al cielo:
- ¿Y cómo sabemos que el tiempo transcurre?
- ¿Qué quieres decir?
- Que aquí no hay día, ni noche. Que nadie lleva reloj ni se ve el sol. Reina una quietud exasperante. Sin embargo, estoy diciendo cosas, una detrás de otra, y eso implica que hay un antes y un después, pero, ¿cuánto duran el antes y el después? ¿Dónde están las horas? ¿Dónde, los días? Ando algo perdido.
- Teniendo la eternidad por delante, no entiendo por qué esto te preocupa.
- Por aquello de hacer planes y entretenerme. Hoy haré esto, mañana aquello... ya me entiendes.
- Pero si no tienes que hacer nada de nada. Sólo dejarte llevar.
- Sólo dejarme llevar...
- Sólo dejarte llevar...
- Sólo dejarme llevar...

viernes 6 de noviembre de 2009

50.000.000 €


¿Cuánto cuesta invitar a alguien a casa, uno o dos días? Pensemos en la pernocta, las comidas, los desplazamientos y demás gastos varios. Somos civilizados o bien educados y, por lo tanto, queremos que nuestro invitado y su numeroso séquito se sientan como en casa, porque no otra cosa es la hospitalidad. Por eso, si hay que hacer un dispendio especial, se hace, qué demonios. Si hay que comprar toda la comida de esos días en boutiques del gourmet, se compra. Si hay que embotellar agua de glaciar antártico en cristal de Swarovski, se embotella. Si hay que cambiar los inodoros usados por unos nuevos, se hace. Todo sea por la hospitalidad y el buen trato que nuestros invitados merecen.

El Estado español tiene la intención de sufragar el 50% de los costes de la visita de Benedicto Xvi, y a fe mía que lo acabará haciendo. Lejos estoy de poder presentar aquí un desglose pormenorizado de los gastos previstos, pero sí se sabe que vamos a pagar la mitad de cincuenta millones de euros (8.319.300.000 de pesetas). No sé cuántas personas caben en el avión del Vaticano, pero supongo que el papa vendrá con un séquito de unas 250 personas. Siendo así, el Estado español asignará unos 17.000.000 de pesetas a cada uno de ellos. Los otros 17 millones por cabeza, necesarios para una estancia suficientemente digna, supongo que lo pagarán esas mismas cabezas de su propio bolsillo, o del merchandising o qué sé yo.

Pero no se me lancen ustedes a poner el grito en el cielo, en la previsión de que el Dalai Lama exija para sí el mismo trato que le damos a Benedicto. Aunque todo esto les parezca un disparate, no lo es: Rouco, a cambio, se ha comprometido con De la Vega a reducir las críticas al Gobierno. No sé si el compromiso ha sido sellado por escrito o de palabra, pero, ¿no es genial? ¿Lo entienden ahora? ¡Las va a reducir! ¿Ven como salimos ganando?

No opina lo mismo el comentarista Rafa de Sueca: "¿Cómo puede costar 50 millones de euros una puñetera visita de un jefe de estado?¿Se creen que somos imbéciles? Mejor quito los interrogantes: Se creen que somos imbéciles."

Actualización de última hora: La Iglesia Católica intensifica sus manifestaciones en contra del aborto. María Teresa Fernández De la Vega debe de estar feliz como unas castañuelas.

jueves 5 de noviembre de 2009

Soile Lautsi


Soile Lautsi es una italiana de origen finlandés. En 2002 pidió a la dirección del instituto de Padua en donde estudiaban sus hijos que se retirasen los crucifijos de las aulas. En ninguna de las instancias de la justicia italiana tuvo éxito su iniciativa, pero su constancia ha obtenido un premio que es de todos: el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sentenció este martes que la presencia de los crucifijos en las aulas constituye "una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y de "la libertad de religión de los alumnos".

El gobierno de Berlusconi -no podía ser de otra manera- dice que recurrirá la sentencia, pero los argumentos que se esgrimen apelan a la tradición y a no sé bien qué ejemplos de gratuidad de la vida de un tal Cristo. Dudo mucho que tan peregrina argumentación conmueva a los magistrados del TEDH, obligados como están a velar por la ley de la razón y el derecho, pero líbreme dios de pretender desanimar a Don Silvio y sus secuaces.

En una lucha de siglos, que dura ya mucho más de lo deseable, la razón conquista a la fe religiosa un espacio público más. Gracias, en esta ocasión, a la valerosa y decidida Soile Lautsi.

miércoles 4 de noviembre de 2009

Gobiernos anti EE.UU.


El Pentágono quiere usar las bases colombianas para acabar con el narcotráfico y el terrorismo, pero también para defenderse de los países enemigos o de lo que ellos denominan "Gobiernos anti EE.UU.". Hace bien, el Pentágono. Una vez eliminada la temida amenaza hondureña, el peligro persiste: Venezuela seguramente hace ya tiempo que anda urdiendo la invasión de Missouri. Ecuador otro tanto de lo mismo, pero apuntando más bien hacia Louisiana. Se sabe que Nicaragua está presionando a México para que invada California. Bolivia, que anda muy crecida de un tiempo a esta parte, tiene pensado atacar por Delaware, así, con un par. Cuba, obviamente, anda ultimando la anexión de Miami y Brasil... Brasil, vete a saber (¿por qué diablos no se me informa nunca de estas cosas?).

Hasta donde yo sé, de tantas películas de Hollywood que he visto, es el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica quien tiene que rubricar este deseo del Pentágono con su firma, para que pueda ejecutarse. ¿Será Obama un presidente de gatillo firma fácil?

¡Ah! ¿Que ya ha firmado? Así me gano el Nobel de la Paz hasta yo.

martes 3 de noviembre de 2009

1.060 pares de zapatos


Almacenar zapatos con algo de orden, sin apelotonarlos, requiere un ancho de estantería de unos 20 centímetros por par. Así, Imelda Marcos habría necesitado unos doscientos metros lineales de estantería para tener todos sus zapatos siempre bien dispuestos. Una estantería de siete baldas hecha expresamente para tal fin ocuparía 30 metros lineales de pared, el ancho de tres pistas de tenis. Eran 1.060 los pares de zapatos y no 3.000, que la gente es muy exagerada. Pero siguen siendo muchos zapatos para 365 días que tiene un año, me parece. A eso le llamo yo calzar a lo grande.

El genio humano no tiene límites, ya se trate de zapatos, de relojes o de décimos de la lotería. Hay un tipo en El Ejido que se juega a veces 250 décimos en un mismo sorteo (pero en un sorteo ordinario, eh, que igual en los extraordinarios se nos pone farruco y tira la casa por la ventana). Este señor, además de ser interventor, colecciona relojes en una vitrina y envasa billetes de 500 al vacío (por fin sabemos dónde estaban). Y su mujer, claro, también colecciona zapatos (pero sólo por docenas, eh, que Imelda es mucha Imelda) entre viaje y viaje a París.

Unos y otras tienen en común que nos enseñan a no distraer la vista de las cosas verdaderamente importantes que hay en la vida, las que de verdad interesan a los españoles, como bien señala Mariano Rajoy. Son ellos, y no los despistados, quienes hacen avanzar a nuestra especie hacia un futuro prometedor. ¡Gente importante, rediós! Y tremendamente envidiable.