Mostrando entradas con la etiqueta blogging. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta blogging. Mostrar todas las entradas

miércoles, 30 de junio de 2010

Katy Salinas


Como la blogosfera toda hierve hoy a propósito de la sentencia del Constitucional sobre el Estatut -y yo poco tengo que aportar al guiso, salvo declarar mi más absoluto apoyo al derecho de los pueblos a su autodeterminación, tal cual está recogido en la Carta de las Naciones Unidas-, les vengo a recomendar un blog que pudiera parecer intrascendente y frívolo en comparación, pero que es de lo más peculiar e interesante. Y no por sus ideas o contenidos, sino por la autora del mismo: una chica de oro, extraordinariamente bien conservada, llamada Katy Salinas. Unas gotas de consejos sobre dietética y actitud existencial, así como diversas tablas de ejercicios diarios y otros trucos más que la protagonista va desvelando a cuentagotas en sus entradas, obran el milagro de este fenómeno de la red que ha venido recibiendo cientos de visitas diarias en los últimos tiempos. La fuente de la eterna juventud en el mismísimo salón de casa... y todo gracias a internet y a Katy.

Lo mejor de todo es que resulta que la tal Katy Salinas no es en absoluto la sexagenaria con aspecto de teenager que aparece en las fotos de su blog. En realidad es una sagaz artista veinteañera, Yolanda Domínguez, sabiamente pasada por el turmix del Photoshop, que denuncia de esta manera tan eficaz como elegante el culto desproporcionado a la juventud y la brutal desesperación en que se sumen los que de pronto sienten que les abandona, cual desodorante de baratillo.

"El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos", dicen el cantautor, el sentido común y la simple observación de la vida, pero, como bien dice Katy: “HAY MUJERES QUE SOMOS FLORES Y OTRAS VULGARES QUE DEJAN PASAR SU VIDA SIENDO SIMPLES HIERBAJOS.”

miércoles, 16 de junio de 2010

Entrada nº 500


Como la informática no falla casi nunca, cabe deducir que ésta es la entrada número 500 de este blog de ustedes. Como yo tampoco he fallado en lo de mantener contra viento y marea mi cita diaria, cabe deducir que comencé a bloguear hace hoy exactamente quinientos días. Creo que es un tiempo lo suficientemente importante como para hacer balance y olvidarme, aunque sólo sea por hoy, de comentar la hiriente actualidad. Escribo un 'post' diario, siguiendo el ejemplo de mi admirado Javier Ortiz. De lunes a viernes me dedico a las cosas que pasan; los sábados, a las que pasaron, pasarán o están pasando ahora mismo en el cielo, si es que existe tal cosa... y los domingos, dentro del más escrupuloso respeto a mi esencia cristiana y tradicionalista, se los dedico siempre a la música, porque soy incapaz de concebir un cielo que carezca de ella. Y si lo hay, no es cielo y sí castigo eterno. Al menos para mí.

Reconozco que algunos días me ha costado mucho escribir, hastiado de ver cómo la realidad es cíclica y cómo los errores que nos impiden progresar o mejorar, lejos de ser corregidos, son repetidos una y otra vez. ¿Tiene sentido escribir cada día en pro de la Educación para la Ciudadanía o de una derecha civilizada y equiparable a la inglesa, la francesa o la alemana? Desde luego, parece necesario, viendo cómo anda el patio patrio, pero no soy Sísifo y mi musculatura no es la de un semidios. La piedra acabaría por aplastarme más pronto que tarde, mucho antes de llegar a la cima. Me falta tal vez el coraje de Rachel Corrie y el alma infatigable de Ghandi o del Ché. Empleo la constancia hasta donde puedo. Eso es todo.

Es descorazonador constatar que en 500 días nada ha cambiado o que los pocos cambios que ha habido han sido a peor. También es descorazonador ver cómo "el Mercado" desmantela el Estado del Bienestar europeo ante nuestros propios ojos y no hacemos nada para impedirlo, mientras se aleja para siempre el sueño de una sociedad más libre, igualitaria y fraterna. El faro de Europa se apaga, igual que se apagó el de Alejandría. Y ya en un plano algo más folklórico, es doloroso, muy doloroso, ver que este país calza aún la boina hasta las cejas, tanto en maltrato de género como en cerrazón machista, sotopirenaica y taurina. Nos dijeron que estábamos adentrándonos en la Era de Acuario. Resultó que era mentira, una cruel burla del destino. En realidad, y cada vez más, estamos en una vulgar pecera.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Mi ecuanimidad


Me decía un buen amigo hace pocos días que le gusta mucho este blog, pero que doy leña sólo para un lado y que eso le resta ecuanimidad. No lo dijo con estas palabras, pero ésa era la intención, supongo. Yo le dije que, efectivamente, igual que me meto con Rajoy, tengo motivos sobrados para meterme con Zapatero. Me convendría darle estopa a él también, para elevar el nivel, siempre según mi amigo.

Y yo me he puesto a cavilar, claro, porque de este amigo en concreto sólo conozco buenos consejos y creo que no le falta razón. No me costaría nada -pero nada, nada- ejercitar de vez en cuando la puntería con las torpezas del gobierno actual o dirigir la inquisidora linterna del acomodador a las disparatadas salidas de tiesto de nuestro actual presidente, que las tiene y muchas. Tal vez así incluso ampliaría las ya ingentes cifras de visitas por segundo que ostenta este su blog de ustedes. Pero no lo haré, y la razón de fondo por la cual no lo hago, ni lo he hecho hasta ahora, me la acaba de recordar Don Ricardo, a quien Dios libre de todo mal por muchos años. Dice esto:

"No olviden ustedes nunca que la derecha fusilaba a la gente en este país hace apenas 40 años. Que no están tan lejos aquellos tiempos que doña María San Gil consideraba que eran tiempos de paz y don Jaime Mayor Oreja vivía con tranquilidad. Pues eso, que se acuerden, que nunca viene mal acordarse de las cosas."

Si alguna vez me meto con este gobierno será por blando y colaboracionista con la desmemoria. Así que mejor no empiezo con las críticas, porque de lo contrario, de rojo me paso a bermellón. Y entonces, ni rastro de la poca ecuanimidad que aún me queda.

Pero gracias mil, amigo mío, por el consejo.

viernes, 21 de agosto de 2009

Día de la marmota 10


¡¡ Buenos días, queridos excursionistas. Hoy es el día de la marmota !!

Pero hoy también se rompe el hechizo. Se me acaban las vacaciones y, a partir del lunes próximo, retomo el pulso de la actualidad. ¡Adiós, Punxsutawney!

jueves, 20 de agosto de 2009

Día de la marmota 9


¡¡ Buenos días, queridos excursionistas. Hoy es el día de la marmota !!

miércoles, 19 de agosto de 2009

Día de la marmota 8


¡¡ Buenos días, queridos excursionistas. Hoy es el día de la marmota !!

martes, 18 de agosto de 2009

Día de la marmota 7


¡¡ Buenos días, queridos excursionistas. Hoy es el día de la marmota !!

lunes, 17 de agosto de 2009

Día de la marmota 6


¡¡ Buenos días, queridos excursionistas. Hoy es el día de la marmota !!

viernes, 14 de agosto de 2009

Día de la marmota 5


¡¡ Buenos días, queridos excursionistas. Hoy es el día de la marmota !!

jueves, 13 de agosto de 2009

Día de la marmota 4


¡¡ Buenos días, queridos excursionistas. Hoy es el día de la marmota !!

miércoles, 12 de agosto de 2009

Día de la marmota 3


¡¡ Buenos días, queridos excursionistas. Hoy es el día de la marmota !!

martes, 11 de agosto de 2009

Día de la marmota 2


¡¡ Buenos días, queridos excursionistas. Hoy es el día de la marmota !!

lunes, 10 de agosto de 2009

Hoy es el día de la marmota


Lo confieso. No encuentro estímulo para esta entrada. Me siento Bill Murray atrapado en Punxsutawney en el día de la marmota. La reiteración de los titulares de nuestra prensa me resulta muy cansina. Cospedal (coz pedal, la llaman algunos y con razón, si nos atenemos a sus recientes declaraciones sobre el franquismo que lo impregna todo por culpa de ZP) reparte estopa a las instituciones del estado, quizás aprovechando que sus cuerpos están de vacaciones y que por eso es más difícil que se cabreen. Mientras Pons habla de tintorerías venezolanas, en Baleares, los imputados de ayer son los acusados de hoy. El PP está cayendo en barrena por el tobogán de la corrupción o, mejor dicho, de su destape, y no quieren darse por enterados. Sus electores parece que tampoco. Todo obedece sin duda a una conspiración judeomasónica más, de ésas que con tanto denuedo denunciaban sus abuelos y sus padres. Mientras tanto, el calor provoca un enorme letargo en las clases altas, medias y bajas de este sacrosanto país y así no hay quien se pueda tomar una tila en condiciones. La cosa está jodida. Será cuestión de dejar pasar los días y ver cómo van evolucionando los acontecimientos. Por mi parte, me ausento por unos días y pongo algo de tierra -y mar- de por medio. Ustedes sabrán disculparme. De premio, el próximo sábado escenificaremos el cielo, como es costumbre, y el domingo seré fiel a la cita videomusical, gracias a la confianza que tengo depositada en blogger. Ambos posts ya están terminados y sólo es cuestión de esperar a que la actualización automática tenga lugar tal y como está programada. En eso confío. En eso, y en alguna variación de titulares, por mínima que sea, que me haga sentir que el tiempo no se ha detenido indefinidamente en el mismo día. Es posible que suceda, es posible que no. Yo seguiré cumpliendo, eso sí, con las citas diarias, aunque ustedes apenas noten variaciones entre las mismas. Agosto es lo que tiene.

lunes, 16 de febrero de 2009

Cómo es eso...


(Publicado el pasado viernes 13, en La Provincia:) "El titular del Juzgado de lo Civil número 9 de Las Palmas de Gran Canaria, Tomás González, ha condenado a la concejala de Santa Brígida Victoria Casas, en la oposición, por las descalificaciones de varios internautas desconocidos emitidas en su blog digital contra el alcalde y dos ediles del grupo de gobierno de la villa."

Me enteré de la noticia gracias a un comentarista de este blog, que me advirtió del peligro que corría si a los comentaristas anónimos les daba por insultar en él. Como prueba, me remitió al artículo de marras. Yo, qué quieren que les diga, trato de identificar el ingrediente de justicia que por fuerza ha de estar contenido en la sentencia, pero miren que me cuesta.


De entrada he de decir que desconozco las leyes o la jurisprudencia que puedan afectar directamente a esta cuestión, así que lo que voy a decir no deja de ser la humilde opinión de un completo ignorante que se aferra desesperadamente a la razón como tabla de salvación en este proceloso mundo.


Algo se me escapa, sin duda, porque hacer responsable a alguien de lo que hagan otros me parece, en esencia, contrario a derecho y, claro, un juez jamás apoyaría algo así. Si yo fabrico cuchillos y otros los emplean para matar, ¿se me puede acusar de asesino, o de cómplice del asesinato? Si yo abro las puertas de mi casa y entre mis invitados se cuela un desconocido que aprovecha la coyuntura para hacer de las suyas (robarme, plantar cámaras para espiarme o tomar la palabra para hacer apología del terror), ¿la culpa es mía? Puedo habérmelo buscado, sin duda, por ingenuo y descuidado, por no haber puesto un securitas en mi puerta o por haberme distraído en la fiesta, en lugar de pasar revista a mis invitados cada cinco minutos, como seguramenbte haría cualquier persona cabal. Soy un simplón, vale, pero de ahí a ser el responsable legal de un delito, creo que debería existir un trecho... de varios kilómetros.
Pero apuntemos directamente a las lesiones en el honor: Si en la fachada de un edificio cualquiera aparecen pintadas denigratorias o insultantes, ¿sería justo demandar a la comunidad de ese edificio? Y si las pintadas aparecen en el zagúan o en el descansillo de las escaleras, ¿qué hacemos?, ¿a quién le damos el tortazo? En todo caso, cabría encomendarle a la comunidad el urgente borrado de las pintadas, sin más, pero hacerla culpable de su contenido es... absolutamente perverso. Pues la sentencia, me da la impresión, viene a hacer precisamente eso,
condenando a la moderadora al pago de una multa de "4.400 euros por intromisión en el derecho al honor y la dignidad de los demandantes". Convendrán conmigo en que, si lo que se busca es quitar al personal las ganas de publicar blogs, u obligarle a dedicarle todo su tiempo para someterlos a constante revisión, la medida viene a ser de lo más efectiva.

No sé si las anteriores analogías con situaciones del mundo real tienen algún sentido a estas alturas, pero me he visto en la obligación de hacerlas. Si lo que hay detrás de esta sentencia es un desconocimiento de la mecánica habitual de un blog, tiempo habrá de recurrirla. Si la sentencia se ajusta a la ley, entonces es la ley la que debería ser revisada (palabra de ignorante, les recuerdo).

Yo, por si acaso y sintiéndolo mucho, sólo podré permitir la entrada a los comentarios de aquellas personas que previamente se identifiquen. Y es una pena, digo, porque yo, por timidez, inicié en su día mi participación como comentarista en la blogosfera en calidad de perfecto anónimo, y me hubiera gustado devolver el favor ahora desde este blog. Pero va a ser que no, por si algún
troll se siente invitado a la fiesta.