lunes, 31 de enero de 2011

José Luis Burgos


Si usted es de los que se enteran de las cosas que pasan gracias a lo que le cuentan los telediarios y nada más que los telediarios, entonces es más que probable que usted no sepa quién es José Luis Burgos. Porque en este país hay censura -o autocensura, que no sé qué es peor- y ninguna cadena de TV ha querido hacerse eco de lo que el Banco de Santander -es decir, el todopoderoso Emilio Botín- le está haciendo a este hombre y la forma en que se lo está haciendo. Creo que es conveniente que vean este vídeo, que juzguen por sí mismos y que cada uno describa luego el comportamiento de Botín y de sus subalternos con el término que más estime conveniente. Yo, para no condicionarles -y por aquello de guardar las buenas formas-, no les adelanto el mío.



Sobre este tema también ha escrito, entre otra mucha gente, la periodista Rosa María Artal. Su tratamiento del tema es esclarecedor y también muy recomendable. Y si, por un casual, quisiera usted dar salida a su indignación, en lugar de comérsela con dos piedras, puede enviarle una carta conminatoria al más egregio banquero de este sacrosanto país. Aunque al multimillonario santanderino le resbale lo que usted y yo le digamos, que al menos sepa que ya sabemos quién es y cómo las gasta.

1 comentario:

  1. ATENCIÓN A TODOS.
    LO QUE LE ESTÁ OCURRIENDO A ESTE SEÑOR, NO SOLO ES CULPA DE LOS BANCOS. ES CULPA DE TODA LA SOCIEDAD QUE NO SE ECHA A LA CALLE A MANIFESTAR EN LAS URNAS NUESTRO ALIENAMIENTO SOCIAL.
    SI NO EMPUJAMOS TODOS Y EN LUGAR DE QUEDARNOS EN CASA O IR DE PASEO, CUANDO EN LUGAR DE ELLO, DEBEMOS VOTAR, SIEMPRE SEGUIREMOS SIENDO UNOS BORREGOS QUE PERMITIMOS QUE NOS MANEJEN Y ESCLAVICEN A SU ANTOJO.
    EJERZAMOS NUESTROS DERECHOS SIN MIEDO A LAS REPRESALIAS DICTATORIALES.
    TOMEMOS EJEMPLO DE OTROS PUEBLOS QUE INCLUSO SE JUEGAN LA VIDA EN LA CALLE, MANIFESTÁNDOSE POR SUS DERECHOS Y EN CONTRA DE LAS DICTADURAS SATÁNICAS.

    ResponderEliminar

Se permite la entrada, cómo no, a todas las ideas.
Se prohíbe la entrada, cómo no, a cualquier insulto.