sábado, 7 de agosto de 2010

Escenas Celestiales LXVIII


- ¿A qué se debe esta inquietud que se palpa en el ambiente?
- A que ya se acerca la fecha.
- ¿Qué fecha?
- ¿Cuál va a ser, hombre? La del Juicio Final.
- ¡Caray, primera noticia! ¿Y cuándo va a ser el Juicio Final?
- Dentro de novecientos noventa y nueve años.
- ¡Ya mismo!
- Ya mismo, sí.
- Y... ¿qué va a pasar?
- Pues que a todos los que hemos existido nos juzgarán.
- A los vivos en la Tierra, querrás decir, porque nosotros ya estamos aquí fantásticamente desde hace la tira.
- No, no. A todos. A nosotros también.
- ¿En serio? ¿De qué nos van a acusar?
- No seremos acusados. Dios juzgará a todos los seres que fueron, son y serán... y creará el Cielo Nuevo y la Tierra Nueva en las que los elegidos disfrutaremos de la resurrección de nuestra carne.
- ¿Qué me estás diciendo?
- No me invento nada, es lo que dice el Apocalipsis: la Tierra Nueva será gobernada por el mismo Dios desde la Nueva Jerusalén... y sus habitantes seremos de nuevo hombres de carne y hueso.
- ¡La leche!
- La leche, sí.
- Ya van a tener que ser grandes la Tierra Nueva ésa y la Nueva Jerusalén, para que quepamos todos los que hemos sido y seremos.
- En efecto. Muy grande. Y espero que con unos grandes almacenes en los que haya de todo, de todo, de todo.

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