miércoles, 7 de octubre de 2009

Citas Insuperables (20)


"En el PP nos apoyamos, estamos todos contentos y eso es muy bonito." - Francisco Camps, presidente de la Generalitat valenciana, impartiendo lecciones de estética para inexpertos. Es muy bonito, sí señor. De lo más bonito que ha parido madre. De ahí el enorme contento generalizado, pese a la que está cayendo.

No es una frase extraída de Barrio Sésamo. Sale de la boca de un representante público de alto rango, del presidente de una Comunidad Autónoma al ser interpelado seriamente a propósito de la corrupción, y eso, qué quieren que les diga, no me parece que sea muy bonito. Cómo no se les cae la cara de vergüenza a quienes les votan es un misterio digno del inspector Clusseau. Será que diferimos en cuanto a gustos y que lo que a él le parece bonito yo lo encuentro deleznable.

martes, 6 de octubre de 2009

10 cosas que conviene saber acerca de la gripe A


1. La Gripe porcina (A/H1-N1) no es nueva. Ya existía en 1918 y cesó a mediados de los años 50, para reaparecer en 1977 por intervención humana.
2. Se sabe que la aparición de esta nueva cepa, el 17 de abril de 2009, se ha debido también a la intervención humana (y con toda la intencionalidad, más que por error o negligencia).
3. Esta nueva cepa presenta una tasa de mortalidad sensiblemente inferior a la gripe común.
4. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha cambiado la definición de pandemia, que ya no precisa de un número elevado de víctimas mortales para que ésta sea declarada.
5. Siguiendo los dictados de la OMS, los países se aprestan a instaurar por ley la obligatoriedad de someterse al tratamiento de vacunación en caso de pandemia, incluso en contra de la voluntad de los potenciales afectados, entre ellos, usted.
6. Los contratos de comercialización de las vacunas que se están fabricando eximen por vez primera a los fabricantes de cualquier responsabilidad ante casos de muerte originados por la administración de dichas vacunas.
7. El riesgo de efectos secundarios de dichas vacunas es sensiblemente mayor que los riesgos derivados de la gripe que pretenden combatir.
8. Todo hace pensar que bajo esta preparación mundial para el advenimiento de una pandemia de gripe porcina (y recordemos que la OMS ha cambiado el significado de pandemia) existen intereses inconfesables.
9. Que el más confesable de esos intereses sea quizás el simple y muy lucrativo negocio de las farmacéuticas que fabrican este nuevo maná y de los que invierten en sus acciones.
10. Que otro de esos intereses inconfesables, mucho más siniestro, sea matar a millones de humanos de un tiro, como quien dice, y aliviar de paso el problema de la superpoblación.

No lo digo yo, que en algunos puntos puedo tener mis reservas (sobre todo en este último). Lo dicen la doctora Teresa Forcades y la periodista Jane Burgermeister.

lunes, 5 de octubre de 2009

¿Aló, aló?


Debió de haber sucedido en más de una ocasión y en más de una oficina de dirección de algún periódico español de principios de los 90. Una conversación telefónica parecida a ésta:
- Lo de Juan Guerra es una bobería. Fíjate en esto...
- ¡Cagoendiez! Los tenemos contra las cuerdas. Al partido entero. Corrupción generalizada. Estos no repiten ya más en el gobierno.
- Sí. Sus votantes no se lo perdonarán jamás. No toleran la corrupción.
- Serán ingenuos...
- Pues sí, los muy. Y encima tienen memoria.
- Eso sí, cuando gobernemos nosotros, diremos que somos incompatibles con la corrupción.
- Claro, caro. Para marcar distancias.
- Y lo repetiremos hasta que se convierta en un axioma. Entonces tendremos las manos libres.
- ¡Qué jugada!
- Redonda. Y, una vez tengamos el control, ya sabes...
- Pero con cuidado, con discreción. No como esta chusma chapucera.
- Claro, pero tú tranquilo. Nuestras bases no se escandalizarían por un fuera de juego de los nuestros, llegado el caso.
- Tienes razón. Y si tratamos bien el tema, incluso lo aplaudirían.
- ¡Joer, macho! Lo has entendido. Somos un gran partido. Tenemos más militantes que nadie. Y tu apoyo.
- Y el de los nuestros. El futuro es esplendoroso.
- Nos esperan otros 40 años de gobierno.
- Como mínimo. Brindo por eso.

Y vivieron felices y comieron perdices... durante ocho años solamente.
Después llegó Zapatero.

domingo, 4 de octubre de 2009

Domingo para no morir



Mercedes Sosa aparecía muy bella y en penumbra -así la recuerdo- en la carátula negra de aquella cinta
cassette que seguramente acabó rota de tanto ponerla. Su voz fue la banda sonora de muchísimos días de infancia y de la particular forma de entender y afrontar la vida de mis seres más queridos. Mucho de lo que hoy soy se configuró entonces, de forma que Mercedes forma parte de mí. Su voz nunca ha dejado de estremecerme.

Tuve el inmenso honor de conocerla en persona hace algo más de diez años y aproveché para agradecerle su existencia. "Su voz forma parte de mis tesoros de niño, señora." - me atreví a decirle, ruborizado. No se me olvida su sonrisa. Me dio las gracias con la mayor de las humildades. Hoy se las reitero yo a ella como mejor puedo. ¡Gracias, Negra!

Un comentario impertinente: En la particular forma de entender y afrontar la vida de mis seres más queridos no entraban, ni por asomo, los dioses. Y no digamos los curas. Pero ustedes no dejen de ir a misa, si lo ven justo y necesario.

sábado, 3 de octubre de 2009

Escenas Celestiales XXIV


- Partí de la Tierra hace quince mil años y desde entonces vago por este Universo. Cada mil o dos mil años me aproximo a una estrella y aprovecho para disfrutar de ese singular espectáculo que puede durar varias semanas, meses o, a veces, incluso años, dependiendo de la estrella. Esas estrellas y sus eventuales planetas son lo único que me evade de esa pesada rutina que es la negritud del espacio, la nada más absoluta. Quince mil años flotando en el éter y apenas siete u ocho episodios dignos de mención.
- Pero era tu sueño y lo has alcanzado. No sientes frío, no sientes hambre, no sientes miedo... y disfrutas de la unión más absoluta con la Naturaleza, cosmonauta. La que tú querías.
- Sé que veré galaxias de todas las formas y tamaños. Sé que me adentraré, más tarde o más temprano, en un agujero negro y más tarde en un quásar y que entonces viviré experiencias únicas, pero se me hace muy pesado el viaje entre cada episodio.
- ¿Y qué prisa hay? En el cielo, todo llega. Es una de las cosas buenas que tiene. Te queda toda la eternidad por delante.
- Eso es lo grave. Me está empezando a entrar una molesta sensación de vértigo en donde solía tener el estómago.
- Es normal, no te preocupes. Dentro de unos veinte millones de años se te habrá pasado. Relájate y disfruta.

viernes, 2 de octubre de 2009

Ah, bueeeeeno...


Interrogatorio de urgencia al prelado Silvano Tomasi, observador del Vaticano ante la ONU. Como es una alta instancia de la Iglesia Católica, él, menos que nadie, está autorizado a mentir. El autor -o sea, yo- se aprovecha sibilinamente de tan extraordinaria circunstancia, para distorsionar la situación con rumbo al esperpento. Si se alcanza o no la ansiada meta, es ya decisión de ustedes.

- Buenos días, monseñor. ¿Es usted pedófilo?
- No, no, hombre, por dios, quite, quite. Soy efebófilo, no confundamos los términos.
- Y ¿cuál es la diferencia?
- Que a mí los niños y adolescentes impúberes no me ponen. Pero póngame usted delante a cualquier guapetón que haya superado la pubertad, eso ya es otra cosa.
- Entiendo. Le van los jóvenes y no los niños.
- Eso es. La pedofilia es una monstruosidad, pero la efebofilia ¿qué tiene de malo? ¿Acaso usted no sucumbe ante la belleza de una piel joven?
- No.
- ¿Ah no?
- No.
- Bueno. Pues yo sí. Pero nunca he cometido actos impuros, que conste, ¿eh?
- Pero hay muchos curas denunciados por abusos a menores, es decir, por pederastia.
- Pero ésos son sólo un 5% de los curas y, además, son homosexuales.
- Ah, bueeeeeeeno. Ahora lo entiendo. Homosexuales. No siga. Ya me lo ha dicho todo.
- ¿Comprende ahora?
- Claro como el agua. Los homosexuales tenían que ser. ¿Cómo no se me había ocurrido?
- Lo manchan todo sólo con su presencia.
- Por eso Benedicto no los quiere en su Iglesia, claro.
- Por eso.
- Se acaba con los homosexuales y se acabó la pedofilia. ¿No es eso?
- Eso es.
- Entiendo. Padre... todo esto que me ha dicho... usted está completamente seguro de que es así, ¿no?
- Completamente. Es la más absoluta verdad.
- Pues no le molesto más, monseñor.
- Puedes marchar en paz, hijo mío.

Un instructivo paseo por la Wikipedia revela lo siguiente: La infantofilia es la atracción erótica o sexual que una persona siente hacia un bebé o niño (0 a 5 años). La pedofilia es la atracción erótica o sexual que una persona siente hacia un niño o preadolescente (5 a 12 años). La efebofilia es la atracción erótica o sexual que una persona siente hacia un adolescente cuando ha superado la pubertad (13 a 17 años).

Así que la cosa va por edades y por mayor o menor presencia de hormonas sexuales en los organismos en desarrollo. En cuanto a las edades que cita el prelado (11 a 17 años), reconozcámoslo, hay cierto baile 'bacalaero' de cifras en la frontera entre Pedolandia y Efebolandia, pero, en cualquier caso, la culpa es de los maricones de mierda y no de los curas buenos. La Iglesia sabe hilar fino con tal de escurrir el bulto, no me digan que no. En esto, como en todo, la experiencia es un grado. Y es que son ya más de 2000 años en el machito. Y se nota.

IMAGEN: Fotograma de Muerte en Venecia, de Lucchino Visconti.

jueves, 1 de octubre de 2009

No son cuatro trajes gratis


Lo decía Francisco Camps ayer: "Aquí no se está debatiendo la autonomía valenciana; se debate el futuro de España".

Sin que sirva de precedente, hoy transcribo aquí, íntegramente, una excelente entrada del blog de Nacho Escolar. Es tan clara y contundente, que no necesita comentarios. Ahí va:

No son cuatro trajes gratis. No es la mentira de un presidente de la Generalitat valenciana que un día dijo que no conocía “de nada” a El Bigotes y al siguiente descubrimos que le llamaba “amiguito del alma” en la intimidad. No es tampoco la desfachatez de mentir otra vez ante la Justicia y ante los ciudadanos –“yo me pago mis trajes”– para después solicitar el archivo con el argumento de que daba igual si habían sido regalados. Ni siquiera es tan grave, más bien inevitable, que de los trajes de milano bonito hayamos pasado a hablar de la caja B de la presunta financiación ilegal del PP. Lo que de verdad importa en el caso Gürtel, lo más trascendente, es saber si podemos confiar en la Justicia y si aquí, en este país de la UE que quiere entrar en el G20, se cumple esa máxima fundamental en cualquier democracia: que la ley es igual para todos.

En España, mientras el Tribunal Supremo afila sus uñas frente a Baltasar Garzón por atreverse a husmear en el franquismo, el juez De la Rúa aún no ha sido acusado de prevaricación. Los socialistas ni siquiera se atrevieron a pedir su recusación, a pesar de su “más que amistad” con Camps porque temían, con razón, que serviría de poco. El PSOE parece dispuesto a llegar hasta el pelotón de fusilamiento diciendo aquello de “respetar las decisiones judiciales” y asume como marco inevitable una Justicia atada y bien atada, donde la transición quedó pendiente.

El PP sabe también lo que se juega, Federico Trillo el que más. Sobre la mesa de tres tribunales, el caso Gürtel es una apuesta a todo o nada. Está en juego saber si España es un Estado de derecho, o un Estado de derechas.