miércoles, 6 de mayo de 2009

Citas Insuperables (3)


"Fue Mayor Oreja quien encendió la antorcha del constitucionalismo en el País Vasco."
José María Aznar López, aquí.

"Era una situación de extraordinaria placidez."
El propio Mayor Oreja, a propósito del franquismo, aquí.

En vísperas de las elecciones europeas, que hay que aprovechar como sea para dejar bien clarito en Bruselas cómo nos las gastamos los españoles de raza, ¿qué nombre le damos al invento? ¿Antorchismo? ¿Constitranquismo? ¿Franquitucionalismo? Porque constitucionalismo, viniendo de los geniales Jaime y Chema, ese pedazo de dúo dinámico sin igual... constitucionalismo, lo que se dice constitucionalismo... no es. Vamos, que no puede ser. Claro como el agua clara, ¿no? Digo yo, no sé.


martes, 5 de mayo de 2009

Los Diez Mandamientos


¡¡Los Diez Mandamientos, Ladies and Gentlemen!! 
Pero no los de Moisés, sino los de la República Española. Una gozada. Léan, léan:

I. Amar a la Justicia sobre todas las cosas 
Quien ama la justicia sobre todas las cosas no hace daño a nadie; respeta los derechos ajenos y hace respetar los propios.
II. Rendir culto a la Dignidad
Quien rinde culto a la dignidad, se lo rinde a la libertad y la igualdad; ni avasalla a nadie, ni por nada se deja avasallar; ni reconoce primacías innatas, ni acata privilegios infundados.
III. Vivir con honestidad 
No creo que precise explicación
IV. Intervenir rectamente en la vida política
Rectamente, ¡rec - ta - men - te!
V. Cultivar la inteligencia
Obvio por necesario
VI. Propagar la instrucción
Ídem 
VII. Trabajar 
Ídem
VIII. “Ahorrar” 
Consumir menos de lo que se produzca, para crecer así los bienes de la Patria y de la Humanidad
IX. Proteger al débil
A ver quién es el guapo que dice que no...
X. No procurar el beneficio propio a costa del perjuicio ajeno
Vedar todas las explotaciones del hombre por el hombre, y todas las protecciones legales consistentes en aumentar los provechos de unos a costa de los bienes de otros

¡Estos sí que son unos Mandamientos como dios manda!

(más en Los Valores Republicanos, de Félix Población, en Público)

lunes, 4 de mayo de 2009

Manual de Omniayuda 2


Podría decir que fue un primo mío buen entendedor, que eso al parecer da mucha prestancia, pero ha sido finalmente una amiga quien me ha hecho ver en qué parte del invento sugerido en mi osado Manual de Omniayuda se hallaba la sospechada vía de agua: Dar dinero a los desahuciados para sufragarles las hipotecas es entregarlo a fondo perdido. Regalarlo, vamos, mientras que lo que se está haciendo con los bancos es prestarlo. Los bancos nos deben ya más dinero que el que les hemos dado. Una grata noticia, mientras no declaren suspensión de pagos. Elemental. 'Regalo a fondo perdido' vs. 'préstamo con intereses'. Fíjense si soy ignorante que no supe atender a tan significante diferencia. Así que retiro mi idea de ayudar de esa forma a los que no encuentran solución para mantener sus casas. Mi amiga, muy intrépida ella, me dice que lo que sí podría hacer el gobierno es obligar a adelantar las fechas de revisión de las hipotecas para que la bajada del Euribor tuviera un reflejo real desde ya en las cuotas mensuales. Otra cosa que podría -y debería- hacer es emplear el ICO (Instituto de Crédito Oficial) de una manera más decidida para conceder hipotecas en condiciones más ventajosas que las que hoy por hoy ofrece la banca privada. ¿Sería capaz el gobierno de hacer una cosa así? ¿Enfrentarse a la banca en su terreno? ¿Tendría el valor? Igual no. Igual es víctima del consabido 'canguelo' del Barça siempre que se enfrenta al Real Madrid en el Bernabéu.

domingo, 3 de mayo de 2009

Domingo revolucionario


Hace dos días fue el 1º de Mayo. La reseña musical de este domingo observa la efeméride y va dedicada con cariño a todos aquellos que piensan y sostienen que otro mundo es posible. Y que, más que posible, es necesario. 

Marxistas-lennonistas del mundo entero, ¡uníos!

Bueno, vale. Primero, a misa (los que vayan). Pero después... ¡uníos!

sábado, 2 de mayo de 2009

Escenas Celestiales III


Llevaba un buen rato (no sé, horas, días, años, milenios, tanto da) paseando muy feliz por el infinito blanco, sin divisar nada ni a nadie. Cuando menos se lo esperaba, localizó un puntito negro en lontananza y hacia allí se encaminó. Como una media hora más tarde (ya en lontananza), se produjo el ansiado encuentro.

- Psst. ¡Oye, tú!
- Quién, ¿yo?
- Si, tú. ¿Que no hay farlopa por aquí o qué?
- Por supuesto que no, qué te crees...
- Ni equis, ni popper, ni cristal... ¿ni ná de ná?
- Nada de nada. ¿Pero tú para qué quieres de eso? Ya eres lo suficientemente feliz, ¿no?
- Si, feliz del todo, quillo. Pero no me hallo sin ponerme con algo. No es que lo necesite, ¿eh?, porque yo lo dejo cuando quiera.
- Pero si además no tienes cuerpo, eres sólo espíritu, un ente inmaterial. ¿Para qué buscas sustancias?
- Es por vicio, nada más que por vicio. Me gusta estar puesto, va conmigo, lo llevo en el alma. Mis amigos me llamaban Goldenguei.
- ¿Goldenguei?
- Como el puente de San Francisco, todo el día colgado pero a lo bestia.
- Ah, ya. Bonito puente. - le dijo mientras le daba la espalda y se alejaba.
- ¡Te deseo lo mismo! - le gritó Goldenguei, repleto de felicidad, pero sin hallarse del todo.

Permaneció en el sitio algún tiempo más -hasta que el punto desapareció en la nada (o en el todo)-, pensando para sí que desearle a alguien un bonito puente en aquel lugar carecía completamente de sentido. Había sido una más de sus locuras. Figúrate. Si sus amigos se enteran, se parten la caja, imagínate, qué bueno, sus amigos... sí... en fin.

Siguió por su camino, sopesando la idea de localizar otro puntito.

viernes, 1 de mayo de 2009

Manual de Omniayuda


Me he animado después de lo de ayer de Rouco. Si él puede pontificar recetas contra la crisis, yo también puedo, cuando menos, esbozar una idea en forma de pregunta. Más, si se tiene en cuenta que lo que me anima es el bien común, no el exclusivo de mi parroquia.

Si lo que se intenta por todos los medios es salvar el sistema financiero actual, inyectándole millones y más millones del erario público, y si lo que se inyecta o es insuficiente o se lo reparten los caraduras o se queda en manos de los bancos que no sueltan prenda ni conceden créditos ni hipotecas, se me ocurre lo siguiente:

Las próximas remesas de dinero público -nuestro, de todos- que se pongan encima de la mesa -que se pondrán, no lo duden-, en lugar de dárselas alegremente a los bancos, ¿por qué no se entregan como pago de las cuotas de las hipotecas de los menos pudientes? ¡Un año de hipoteca gratis total! De esa forma, los que hoy se encuentran al borde del deshaucio o del suicidio podrían mantener sus casas y tendrían un motivo menos para sentirse desgraciados en los próximos doce meses. De paso, los bancos obtendrían liquidez en lugar de ladrillos y el gobierno quedaría como un jabato ante el grueso de la opinión pública. 

Seguro que este razonamiento, de simple que es, hace aguas por algún lado, pero a mí, de torpe que soy, se me escapa por dónde. Los habrá que me digan que eso de pagar las deudas de algunos con el dinero de todos no es justo. Puede que no lo sea, ciertamente, pero, ¿acaso no es eso mismo lo que se ha estado haciendo hasta ahora?

jueves, 30 de abril de 2009

Manual de Autoayuda


¿Y por qué no? Yo también podría publicar un libro bajo el título "Cómo Salir de la Crisis", para, entre otras cosas, atiborrar un poquito más las secciones de libros de autoayuda de los grandes almacenes. Deberá ir convenientemente plastificado, eso sí, para que ningún avezado lector pueda hojearlo antes de comprarlo y descubrir así que sólo la primera página contiene la valiosa información que busca y que el resto del 'tocho' es sólo 'pajullo'. La solución para salir de la crisis es obvia y figuraría, negro sobre blanco, en la página mentada, tal que así: "Escriba usted un libro igual a éste, amigo. Cuente lo que se le ocurra, cualquier cosa, por muy disparatada que sea, con tal de que parezca que lo hace en serio. Edítelo. Envuélvalo en celofán. Publicítelo todo lo que pueda. Y véndalo. Si lo logra, crisis superada." 

Es un chiste fácil y muy tonto, lo sé. Pero no me lo eche usted en cara a mí. Dirija su queja a Rouco que, en este tiempo de tribulación, ha venido a hablar de su libro, barriendo para casa. Cómo se nota que la crisis también está afectando a la iglesia. Cómprenle el libro, a ver si es verdad que se nos quita a todos este constipado. A él seguro que sí. Algo es algo.