lunes, 1 de marzo de 2010

Citas Insuperables (32)


"Se nos dijo que luchábamos contra terroristas. El verdadero terrorista era yo y el verdadero terrorismo era esta ocupación." - Mike Prysner, soldado estadounidense, veterano de la guerra de Iraq, que no para de denunciar las estrategias de su ejército y de las clases dominantes de su país. Mientras iraquíes y estadounidenses mueren en la guerra de los ricos, “millones de personas en este país [EE.UU.] sin trabajo, sin asistencia médica, sin derecho a la educación, debemos contemplar cómo este gobierno derrocha 450 millones de dólares diarios en esta ocupación. Gente trabajadora y pobre de este país es enviada a matar a otra gente trabajadora y pobre de otro país para convertir a los ricos en más ricos.”

No sé cuánto dinero ha invertido el gobierno norteamericano en el adiestramiento de este hombre, pero a la vista está que Prysner les ha salido rana. Es un claro ejemplo de que el Pentágono, a veces, no hace del todo bien su trabajo. Y lo que me alegro, oigan.

domingo, 28 de febrero de 2010

Domingo católico


En un domingo como éste, con alertas naranjas y rojas oteando el horizonte meteorológico de la isla en la que vives, coges y vas y te encierras en el salón de tu casa con tus amigos, te pones cómodo en tu sofá favorito... y grabas un vídeo de lo más elegante. Afuera se oye el ladrido de los perros, pareciera que China anda en crisis. En el salón, en cambio, huele a flores, la pared del fondo se convierte en una platea llena de público y tú te sientes un rey de estilo algo católico, capaz de rogar por el uso de un lenguaje correcto y respetuoso a quienes entran en tu casa sin saludar. A ellos les deseas, en un día como éste, una buena misa y salud. Y a ustedes también, claro.

sábado, 27 de febrero de 2010

Escenas Celestiales XLV


- Tiene algo de siniestro, eso de la eternidad.
- ¿A qué te refieres?
- A que me da vértigo la simple idea de que mi tiempo no acabe nunca. Dudo mucho de que la gente que sueña con vivir para siempre se haya planteado alguna vez lo que eso significa en realidad. El hastío de uno mismo, para empezar.
- ¿Hastío de uno mismo?
- Ha de llegar, necesariamente. En algún momento de la eternidad llegará, sin duda.
- Ahí te equivocas por completo. Aquí puedes dedicar tu tiempo a conocerte mejor y a vivir las vidas que no viviste.
- ¿Qué quieres decir? ¿Vivir, siendo, por ejemplo, Gary Cooper o Gengis Khan?
- Eso también, pero es apenas el chocolate del loro. Lo bueno es que puedes revivir tu vida, optando por las cosas que dejaste en el camino. ¿Nunca te has preguntado qué habría sido de tu vida, si tu hermano no hubiera muerto en aquel horrendo accidente que te marcó para siempre? ¿Dónde estarías ahora si hubieras hecho aquel viaje a la India que nunca tuvo lugar? ¿Y si te hubieras atrevido a iniciar aquella prometedora carrera de artista?
- ¿Puedo hacer eso aquí?
- Por supuesto, hijo. Esto es el Cielo. Puedes vivir tu vida de nuevo las veces que quieras, eligiendo en cada momento el camino a seguir. Todas las bifurcaciones de tu vida en la Tierra podrán ser exploradas como te venga en gana. Las combinaciones son infinitas. Tu vida en aquel insignificante planeta azul fue sólo la primera experiencia de una cadena que apenas acaba de comenzar y que te mantendrá ocupado todo el tiempo que quieras.
- ¿Y si no me gusta? O peor: ¿Y si no me gusto? ¿Qué hago?
- Eliges otro camino. Y cuando los hayas recorrido todos -que sólo en esto ya se te va media eternidad sin que te des cuenta, créeme- podrás repetir y comparar hasta esculpir la vida perfecta que te hubiera gustado haber tenido. ¿No es genial?
- ¿Has oído hablar de una película llamada Groundhog Day, el Día de la Marmota en español?
- ¿De una qué? ¿Pilícula? ¿Qué es eso?
- Déjalo.

viernes, 26 de febrero de 2010

Un error inhumano


El albañil cubano Orlando Zapata no debería haber muerto. Es más, no debería haber tenido que comenzar la huelga de hambre que finalmente acabó con su vida. Cuando alguien hace esto, es que está verdaderamente desesperado o muy convencido de que le asiste la razón. Es imposible no establecer el paralelismo con el caso de la activista de Derechos Humanos, Aminetou Haidar, y la razonable inquina que su acto pacífico levantó en todo el mundo contra el gobierno de Marruecos se me torna ahora inquina hacia el gobierno cubano que, cuando se pone duro, se pone duro de verdad. Los funcionarios alimentaron a Orlando en contra de su voluntad, para evitar que muriese, cuando lo que tendrían que haber hecho desde un principio es darle voz, escuchar sus reclamaciones y atenderlas en lo posible, con ecuanimidad y justicia. O, lo que es lo mismo, siendo humanos con él, por muy delincuente que hubiera sido.

Que en Cuba se cumplen los Derechos Humanos que hacen referencia a las necesidades más básicas de la población es algo que sólo los malintencionados pueden negar. Vivienda, alimentación, sanidad, educación... el sistema socialista procura que a nadie -a nadie- le falten esos servicios en ningún lugar del país y bajo ninguna circunstancia, por difícil que sea la situación que se esté atravesando (bloqueos comerciales, caídas del PIB del 30%, etc.). Esto, en un estado del Tercer Mundo, ya es de por sí una proeza digna de encomio. Pero Amnistía Internacional informa de que, en la isla, hay 54 presos políticos (y al menos 520 más, si incluimos la base norteamericana de Guantánamo). Estos 54 encarcelados no son aceptables para un régimen que lo que persigue -o así lo proclama- es la emancipación individual y colectiva y la profundización en la democracia para acabar con cualquier clase de sometimiento. Y, aunque Orlando Zapata Tamayo fuera arrestado en su día acusado de conspirar contra el régimen, su muerte, tras 85 días de huelga de hambre, no es de recibo. Es un error, porque seguramente se podía haber evitado. Un terrible y tremendo error. Se mire como se mire.

jueves, 25 de febrero de 2010

Un error humano


Chocó -mala suerte- y los guardias le hicieron el test de alcoholemia. Dio positivo. Avergonzado por haber sido cazado en tales circunstancias, el vocal de Seguridad Vial del Partido Popular, Nacho Uriarte ha atribuido el suceso a 'un error humano'. El error será seguramente del humano vestido de verde que en maldita la hora vino a hacerle el atestado o del humano que diseñó tan mal los frenos de su coche. Porque está claro que el coche no ha sido -estaríamos hablando de un fallo mecánico- y él... bueno, tal vez el error haya sido suyo, que también es persona y, por ende, humano, oye. No descarto esta última posibilidad, pero tengo mis dudas.

Es sólo una ligera comezón bajo las uñas, un pálpito infundado más allá del pecho, un picor esotérico en la nariz, dirán ustedes que razono fuera del tiesto, pero tengo la impresión de que Nacho no percibe el error como suyo, aunque así nos lo haga ver, dimitiendo de su cargo de vocal. La dimisión le honra, sí, pero no es sentida en realidad (repito, es sólo un pálpito). Porque a él tampoco le va a decir nadie cuántas copas puede beber antes de conducir, tal vez porque es el líder de Nuevas Generaciones y en consecuencia sigue con natural embeleso y cumplido rigor las sabias y siempre inspiradas indicaciones de su mentor. En tal caso, el error sería del humano que da en llamarse Aznar y no de Nacho, que podrá seguir sonriéndole a la vida desde el plinto de su divina juventud, dedicándose al estudio del problema de las drogas desde su cargo en la Comisión de Igualdad, que conserva junto a su escaño y su acta de diputado. Quiero pensar que no volverá a beber antes de ponerse al volante, pero no somos nadie -recuerden- para decirle cuántas copas puede beber antes de conducir.

miércoles, 24 de febrero de 2010

No os arrepentiréis


Al pobre párroco Samuel Martín Martín le ha caído la negra. Su sangre efervescente de 27 años le conminaba con insistencia y reiteración a llevar al prójimo hasta la extenuación sexual, con tal de hacerle feliz... y, ya de paso, hacerse con unas perrillas, que nunca vienen mal, ¿verdad, Rouco?

Se ofrecía solícito en los periódicos locales, en anuncios por palabras, de esta manera: "Hombre heterosexual para mujeres y parejas. En Toledo capital. Fotos reales. Bien dotado (15cm) para tu placer y felicidad. 15 minutos: 50 euros, 30 minutos: 75 y una hora: 120 euros. Estoy abierto a todo excepto al sado. No os arrepentireis, os haré gozar de felicidad como nunca".

Vivía Samuel feliz con sus furtivos amancebamientos hasta que se le ha descubierto intentando vender en internet un lienzo patrimonio de la iglesia en la que trabajaba. También se le acusa de haberse quedado con 17.000 euros de diversas hermandades, para gastárselo en líneas eróticas y otros servicios porno de pago. No le ha quedado otra que el arrepentimiento y eso ha hecho, confesándose públicamente ante su grey.

Aún así, ha sido fulminantemente cesado. Entiendo que por el robo y malversación del dinero y no por la cuestión sexual en sí misma, que en todo caso se limitaba a relaciones consentidas entre adultos y sin niños de por medio (¿lo pillan?). Todos somos pecadores, pero unos más que otros. Y Samuel no es, me temo, de los peores. Hay otros que también deberían arrepentirse o ser fulminantemente cesados. Y con más motivos.

martes, 23 de febrero de 2010

Por la libertad


La Organización del Tratado de Naciones Árabes (OTNA) sigue asesinando civiles en Europa. 33 personas murieron y otras 12 resultaron heridas ayer en un bombardeo en la provincia de Guadalajara, al sur de Madrid, España. La OTNA dijo en un primer comunicado que había atacado un convoy de la insurgencia, aunque horas más tarde, los soldados de infantería encontraron "numeros civiles muertos y heridos" al inspeccionar la zona. Entre las víctimas hay niños y mujeres. ¿Qué hemos hecho los españoles para tener que soportar los constantes ataques de los ejércitos de la OTNA en nuestro territorio y durante ocho años y medio?

Es recomendable dedicar algo de tiempo a invertir las tornas, a ponernos en la piel del enemigo, a ejercitar la imaginación y a tratar de mirar desde sus ojos, para ver cómo somos vistos. La noticia real es que la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), una vez más, se ha cargado un convoy repleto de civiles en Afganistán. A esto lo denominamos 'daños colaterales' y lo aceptamos como algo normal. Ahora imaginen que esto ocurre en la calle en la que ustedes viven y que los que mueren y resultan heridos son sus familiares y sus conocidos. Shhhh, no se quejen. Es por la libertad, ¿entienden?