jueves, 30 de abril de 2009

Manual de Autoayuda


¿Y por qué no? Yo también podría publicar un libro bajo el título "Cómo Salir de la Crisis", para, entre otras cosas, atiborrar un poquito más las secciones de libros de autoayuda de los grandes almacenes. Deberá ir convenientemente plastificado, eso sí, para que ningún avezado lector pueda hojearlo antes de comprarlo y descubrir así que sólo la primera página contiene la valiosa información que busca y que el resto del 'tocho' es sólo 'pajullo'. La solución para salir de la crisis es obvia y figuraría, negro sobre blanco, en la página mentada, tal que así: "Escriba usted un libro igual a éste, amigo. Cuente lo que se le ocurra, cualquier cosa, por muy disparatada que sea, con tal de que parezca que lo hace en serio. Edítelo. Envuélvalo en celofán. Publicítelo todo lo que pueda. Y véndalo. Si lo logra, crisis superada." 

Es un chiste fácil y muy tonto, lo sé. Pero no me lo eche usted en cara a mí. Dirija su queja a Rouco que, en este tiempo de tribulación, ha venido a hablar de su libro, barriendo para casa. Cómo se nota que la crisis también está afectando a la iglesia. Cómprenle el libro, a ver si es verdad que se nos quita a todos este constipado. A él seguro que sí. Algo es algo.

miércoles, 29 de abril de 2009

Javier Ortiz


Los que se hayan fijado en la lista de blogs que sigo conocerán a Javier Ortiz, si es que no lo conocían ya de antes. Sus "Apuntes del Natural" y su "Dedo en la Llaga", de actualización diaria, han sido para mí una fuente de inspiración de obligado y gustoso seguimiento. Acabo de enterarme de su muerte. Conociéndole a través de sus escritos, seguro que habría preferido seguir vivo, pero, como uno no siempre puede conseguir todo lo que quiere, nos ha dejado su obituario, escrito por él mismo para que ningún gacetillero arruine su muerte con una necrológica burocrática y de circunstancias. Como dice el propio Javier, una humorada. Yo le echaré mucho de menos y seguiré asomándome a su blog a diario, aunque no lo actualice. Releeré sus 'posts' uno a uno, desde el principio y seguiré disfrutando de sus ideas y pareceres. Como si nada hubiera pasado, ¿eh, Javier?

martes, 28 de abril de 2009

Una dinámica económica distinta


En este oportunísimo artículo, Joaquim Sempere apunta algunas claves para analizar las posibilidades de mejora del sistema económico que nos hemos dado y cuya crisis, a decir de muchos, es sistémica y carece de solución. Sempere cita al economista británico R.H. Tawne quien, ya a principios del siglo XX y en su libro "La Sociedad Adquisitiva", establecía una clara diferencia entre poseer un bien de consumo (como un paraguas o una casa) y 'poseer' un medio de producción para crear riqueza (una extensión de tierra o una fábrica). Tawne no pretendía abolir la propiedad privada, ni cuestionar el capitalismo en su raíz, sino establecer leyes aplicables al segundo tipo de 'propiedad', que contemplaran los derechos del propietario pero también los de los trabajadores y los de la comunidad circundante a dichas tierras o dicha fábrica. 

Ya sé que cualquier cuestionamiento del sistema capitalista actual es atribuido inmediatamente, en el mejor de los casos, a la acción bienintencionada de ilusos o utópicos que no saben de lo que están hablando (yo mismo, por ejemplo). Pero Joaquim Sempere es doctor en Filosofía y profesor de Teoría Sociológica y Sociología Medioambiental de la Universidad de Barcelona. De modo que no es un cualquiera, creo que el artículo merece la pena y estoy seguro de que muchos economistas que lo lean sabrán extraer lecturas mucho más jugosas que yo. 

Si yo lo he entendido y le veo toda la lógica del mundo, ¿qué no sería capaz de hacer un ministro de economía con el poder de un ministro de economía y algo de tiempo para pensar?

lunes, 27 de abril de 2009

Citas insuperables (2)


"Yo sé cómo salir de la crisis."

Me iba a quedar sólo con esta cita, por ser sin duda la mejor, pero hay más:
"Sinceramente, conmigo en el Gobierno no se hubiera producido esta crisis."
"Dedicarse a destruir la familia y sus valores es bastante absurdo."
"Hay mucha gente en Europa que piensa que Obama es capaz de andar por encima de las aguas o lanzar rayos por los ojos y que tiene toques milagrosos."

Todo esto se lo ha dicho al ABC y con toda rotundidad. Ya lanzado, el presidente de honor del PP confesó que le llama la atención "la obsesión de la gente" con él, a pesar de que hace seis años que dejó la Moncloa. “Debe de ser difícil vivir con tanta obsesión y tanto odio", dijo refiriéndose a esas personas.

Me doy por aludido, reconozco que no puedo evitarlo. Pero tú tranquilo, Jose. Se puede aguantar. Es muchísimo más difícil vivir en Bagdad, en Basora o en Tikrit, en sentido literal. Al lado de eso, compartir el largo y ancho espacio nacional con uno de los tres responsables directos de la situación actual de Irak es hasta llevadero.

domingo, 26 de abril de 2009

Domingo happy


Billie Davis sings "I Want You To Be My Baby". Yo adoraba el single de esta canción. Lo hice mío, junto al Pata Pata de Miriam Makeba, y con ellos aprendí a poner discos en el pick-up. La canción en realidad no es más que un simple Rock'n Roll sabiamente camuflado. Eso lo sé... ahora. Pero cuando yo no lo sabía, nadie más lo sabía. Bueno, me estoy liando. Sólo sé que, por muy naif que sea -o quizás precisamente por eso-, esta canción siempre me hace feliz cuando la escucho. No tanto como lo seré en el cielo -si es que voy, claro-, pero algo es algo.

sábado, 25 de abril de 2009

Escenas Celestiales II


- ¿Esto es muy grande?
- Más de lo que puedas imaginar.
- No se ve mucha gente por aquí. Apenas algunos puntitos que vagan plácidamente entre tanto fondo blanco. ¿Dónde está todo el mundo?
- ¿Quieres ver a todo el mundo?
- ¿Se puede?
- Claro. Tú sólo deséalo. Dí: "Quiero ver a los 100.000 millones de personas que han fallecido desde el inicio de los tiempos."
- "Quiero ver a los 100.000 millones de personas que han fallecido desde el inicio de los tiempos."
Una especie de potaje de lentejas instantáneo apareció ante sus ojos. ¿Lentejas? ¡Qué va! Apuntó la vista hacia las caras distinguibles de las primeras filas y se estremeció al comprender que se encontraba ante una masa humana miles de veces mayor que la que cualquier mortal podría presenciar jamás. Llegaba hasta el horizonte -si es que allí había tal cosa- y parecía perderse más allá. Miró a su alrededor y pudo comprobar que el paisaje era el mismo en todas las direcciones. Él era el centro de aquel inmenso glosario de almas felices con bocas sonrientes y ojos que apuntaban a los suyos sin parpadear.

Pon tú que fuera por un súbito acceso de locura o pon tú que fuese por la ciega afición al género 'gore' que le acompañó compulsivamente hasta el último de sus días en la Tierra. El caso es que a nuestro hombre no se le ocurrió otra cosa que decir, dentro de su estado de perenne felicidad recién adquirido: "Quiero que todas estas cabezas revienten y lo dejen todo perdido de sangre, a la de ya."

No quieras ver la que se armó.


viernes, 24 de abril de 2009

Ha vuelto a graznar (3)


No para de largar por esa boquita, porque su privilegiado cerebro va a toda máquina y no se lo permite. Yo, que no le llego ni a la suela de los zapatos, intento recoger todo lo que va sembrando a su paso en forma de grandes ideas y mejores consejos, pero no doy abasto. Suerte que el Sr. Vidal (Gustavo y no su antipodista hermano César) ha sido de lo más certero en este artículo y hace acopio decente, aunque lógicamente incompleto, del inabarcable universo mental de esa suerte de Stephen Hawking de la política que tenemos en España, para envidia de los demás países del mundo mundial.

Que lo del comunismo va en serio. Que se empieza por subvencionar a los parados y cuando menos te das cuenta te los encuentras engrandecidos, con una hoz o un martillo en la mano y con ganas de revancha. Menos mal que están él y esa FAES que tan bien preside, para poner las cosas en su sitio. 



jueves, 23 de abril de 2009

Los billetes rojos


Cayo Lara ha tenido una idea que creo que merece la pena llevar a cabo, aunque nos cueste algún esfuerzo, tiempo, dinero y paciencia: cambiar el color de los billetes de 500 euros, para que afloren las fortunas que andan escondidas en los colchones. En algún sitio leí que, de toda Europa, España es el país por el que más circulan estos billetes. Pese a ello, en los nueve años y pico que llevan en circulación, son muchos los españoles que dicen no haber visto jamás un binladen de ésos, o uno o dos, a lo sumo. Por lo que presumo que la medida -por ahora una andanada- no anda nada desencaminada. Yo propongo que el nuevo color sea el rojo. El rojo vivo. Muy vivo. Para que nadie se confunda.

miércoles, 22 de abril de 2009

El hemisferio derecho


Ya me parecía a mí que el egoísmo no podía ser la base sólida de nada serio y perdurable, por mucho que insistan los neoliberales que pretenden que el egoísmo individual cabalgando a rienda suelta -y cuanto más suelta, mejor- es el único motor capaz de garantizar el bien común. Hagamos una prueba y pensemos en la analogía, a nivel celular, de esos individuos que se diferencian para imponerse a los demás congéneres, haciendo caso omiso a las normas por las que deberían guiarse, con el mero fin de prevalecer como sea. Esas células originarán su propia estirpe, simpar y poderosa, envidiable a todos los efectos por su prodigiosa capacidad de proliferación, pero letal al fin y al cabo para el organismo que le da cobijo. Un suicidio en toda regla. Es lo que comúnmente se conoce como cáncer. 

Luego están los que dicen que, muy a su pesar, se ven obligados a actuar así, porque así es el mundo y no les queda otro remedio ("lo siento mucho, la vida es así, no la he inventado yo"). Con ese argumento pretenden olvidar que el mundo es como nosotros lo hacemos, la vida la inventamos y moldeamos nosotros cada día, ¿quién si no? Estas personas perciben a los otros como una amenaza -o como simples seres extraños, en el mejor de los casos- y practican el ataque como la mejor defensa posible, en una especie de darwinismo a lo 'sálvese quien pueda' o 'ande yo caliente' o 'ellos tan malos, yo tan bueno' o 'es mío, eso es mío, sólo mío'. Pensemos de nuevo en las células. ¿Egoísmo igual a bien común? Va a ser que no. Y sin embargo, nos empeñamos en lo contrario, en la ley del más fuerte. Siempre he querido saber por qué. 

Ahora lo he leído de boca de Rita Levi-Montalcini, Premio Nobel de Medicina, que el próximo 22 de abril cumple 100 años. La culpa de las grandes desdichas de la humanidad la tiene el hemisferio derecho del cerebro. Su tesis demostró que este hemisferio está menos desarrollado que el otro: "El cerebro límbico, el hemisferio derecho, no ha tenido un desarrollo somático ni funcional. Y, desgraciadamente, todavía hoy predomina sobre el otro. Es la parte instintiva, la que sirvió para hacer bajar al australopithecus del árbol y salvarle la vida. La tenemos poco desarrollada y es la zona a la que apelan los dictadores para que las masas les sigan. Los regímenes totalitarios de Mussolini, Hitler y Stalin convencieron a las poblaciones con ese raciocinio, que es puro instinto y surge en el origen de la vida de los vertebrados, pero que no tiene que ver con el razonamiento. Todas las tragedias se apoyan siempre en ese hemisferio que desconfía del diferente. 

La solución, clara como el agua y de una lógica aplastante, la aporta la propia científica: "Hay que comenzar en la infancia, con la educación. El comportamiento humano no es genético sino epigenético, el niño de dos o tres años asume el ambiente en el que vive, y también el odio por el diferente y todas esas cosas atroces que han pasado y que pasan todavía. [...] Comportarse de una manera razonable, saber lo que vale de verdad. Tener un comportamiento riguroso y bueno, pero sin la idea del premio o el castigo.

No sé si entienden por qué sostengo que el derecho que algunos padres reivindican para inculcar a sus hijos todo lo contrario es, cuando menos, cuestionable.

martes, 21 de abril de 2009

Fluxusmeada bancaria


He recibido un correo de un conocido que me cuenta lo que hace unos días pudo presenciar desde su puesto de trabajo en un banco. Lo reproduzco tal cual, porque no tiene desperdicio:

"Queridos amigos, les escribo para hacerles partícipes de un hecho que ha tenido hoy lugar en el espacio principal de la oficina donde trabajo. Como saben, trabajo para un banco desde hace ya siete años. Y hoy, sin duda, ha sido el único día que he vivido allí una experiencia estética. Espero que no sea la última (alguno de ustedes sabe por qué digo esto). He presenciado una auténtica 'performance'. Sin aviso previo y con un público que no había sido invitado. Sin canapés ni vino. Sin fotógrafos para documentarla. Sólo unas cámaras de seguridad.  Quedará archivada sólo por un tiempo, excepto en mi memoria. Una acción al más puro estilo fluxus. Sin adornos. Y con un marcado carácter político. Les aseguro que también poético. Del tipo de arte que me gusta. Reducido a una ecuación del tipo arte+política=vida poética. El 'performer', un hombre de unos cuarenta y pico años es cliente del banco. Un tipo al que he atendido en otras ocasiones. Estaba sentado, esperando a que le atendiera una vez más. Le noté un poco nervioso. La oficina estaba llena de gente y le tocaba esperar. Hacía dos días había venido a pedir un adelanto de su nómina. Imaginé que volvía para intentarlo de nuevo. Parecía un poco desesperado. Quizá tenía prisa. Pasaron unos minutos. Se levantó. Se colocó en medio de la oficina delante de todo el mundo. Se bajó el pantalón, sacó su pene y comenzó a mear. Empleados y clientes nos quedamos perplejos. La actividad del trabajo se paralizó completamente. Cuando terminó se subió el pantalón y sin decir nada se marchó. Manolo, uno de mis compañeros, sorprendidísimo me preguntó: ¿Pero quién le ha dado a este tío permiso para mear aquí? -¿Te refieres al tipo de permiso que pedimos nosotros para cobrar a los clientes ciertas “comisiones” o para hacerles seguros de vida sin su consentimiento? Le contesté. Les animo a todos a que practiquen la 'fluxusmeada'."

Pues eso, a fluxusmear.

lunes, 20 de abril de 2009

Ha vuelto a graznar (2)


Alarmado por Aznar y su aviso a navegantes de que el peligro del comunismo no es que sea inminente sino que ya está en la mismísima puerta de entrada, he de confesar que mi primer impulso fue de echar el cerrojo y salir pitando por la puerta de atrás en dirección al primer hipermercado que pillara en el camino, para hacer acopio de víveres, agua y cervezas a mansalva. Pero, cuando ya tenía las llaves del coche en la mano, me dije a mí mismo que no podía ser tan egoísta y cobarde. Estaba traicionando el ejemplo de un prócer de la patria al que no le tiembla el quejo por grande que sea la amenaza cerniente de las hordas marxistas. Lejos de eso, él mantiene con determinación su semblante calmado y la mirada alta y desafiante, como invitándonos a la reflexión y a compartir su análisis de la situación, copita de vino mediante, si puede ser. Así que me dije: "Venga. ¿Por qué no lees el artículo entero, en lugar de quedarte sólo con el titular?"

Y lo hice. Y descubrí que lo que pasa es que el comunismo viene por la carretera sudamericana, camuflado de apestoso populismo barato. Y entendí que el aviso llega en el momento más oportuno -no se le escapa una, al 'jodío'-, porque coincide con la V Cumbre de las Américas. Una cumbre a la que para nada dejamos asistir a Cuba, que no es más que un país marxista y leninista que alardea de colaborar con sus vecinos para la erradicación del analfabetismo y la miseria. Irritante. Sí asistirá, en cambio y por supuesto, Estados Unidos, la democracia que mayores esfuerzos ha realizado a lo largo de la historia y que mayor número de golpes de estado ha urdido e instigado allí donde hiciera falta, con el noble fin de frenar el temible avance del ejército rojo.

Cuánta razón tiene Aznar al advertirnos de lo que está por venir, si no nos andamos con cuidado. Leo que los Jefes de Estado y de Gobierno de Bolivia, Honduras, Nicaragua, Dominica, Paraguay, San Vicente y las Granadinas y Venezuela abogarán en dicha cumbre por “un mundo donde todos los seres humanos tengamos los mismos derechos y no existan imperios”. Comunismo en estado puro. 

Es un lince, el Aznar. A él no se la dan con queso. A mí tampoco.


domingo, 19 de abril de 2009

Domingo enamorado


Dénle al Play, cierren los ojos y escuchen. Esta canción cuenta una historia de amor con final trágico: Una mujer se enamora de alguien que le habla en inglés. Ella no sabe inglés, pero sucumbe y queda prendada. Como esto no sucede en Nueva York, sino en Villaguay, su éxtasis de amor es percibido por sus congéneres como una posesión demoníaca. El genial Fito Páez describe, de manera magistral, el impulso atávico, el temor a dios y al diablo, el miedo a vivir y la terrible ignorancia que lo nutre todo.

[...] Hay un extraño fulgor entre las flores del alba
Ella se esconde y sus ojos no ven
Ya, ya no hay registro de nada...
hasta que un día después, algo cambió en su mirada
sólo repite un frase en inglés, ojos de india sagrada...
Y ella no quiso ver sus caras de terror
lloraba eternamente sola
I love you, love you so
la desesperación, los gritos del horror
Santa Rosa de Lima abandonó su corazón
Y el pueblo decidió que había una razón
sonaron las campanas, era la fuerza de Dios
el mal tomó su piel, también tomó su voz
nunca aprendió el inglés
el exorcismo será hoy
I love you, love you so
I love you, love you so...

Que el amor a dios no les ciegue ni les merme su capacidad de amar a las personas. 
Hala. Ya pueden ir a misa.


sábado, 18 de abril de 2009

¡Hey, toro!


Sucedía inmediatamente después de que acabase la canción de Gaby, Fofó, Miliki y Fofito, según recuerdo. Los sábados por la tarde, yo recibía a los toros de la tele en blanco y negro con desesperación. Me sentía amigo del animal y no comprendía la salvajada. Recuerdo que era incapaz de entender cómo mi abuelo parecía pasárselo bien contemplando el espectáculo. Se lo pregunté, claro, y él me contestó: "A mí sólo me gusta ver cómo el toro sale al ruedo y cómo lo van toreando, pero lo de las banderillas y las picas ya no me gusta." Deduzco ahora que había cierta vergüenza escondida tras la respuesta, porque lo cierto es que se merendaba toda la corrida, el escarnio y sacrificio de seis astados, uno tras otro, de cabo a rabo.

Está claro que tiene que haber gente pató, pero esta frase tan refranera apenas me alcanza para entender que existan personas que no se compadezcan del dolor del animal. Deben de estar hechas de otra pasta, se comprende. Manolo Saco describe muy bien la congoja que me entraba cada vez que veía una corrida de toros y aparecían en el quite las banderillas, la sangre y todo lo demás (y eso que lo veía en blanco y negro). Si lo leen, tal vez podrán hacerse una idea.


viernes, 17 de abril de 2009

Ha vuelto a graznar


El dechado de clarividencia sin parangón que es José María Aznar López no iba a guardarse para él solito ese tremendo don que dios le ha dado y que le permite analizar tan finamente la realidad y vaticinar todo lo que ha de acontecer, mucho antes de que el resto de los mortales ni tan siquiera lo sospeche. Si lo hiciera, si empleara ese talento sólo en provecho propio, sería un egoísta... y no. Espoleado por un insobornable sentido de entrega a los demás, nos avisa del comunismo peligrosito que viene por la carretera, que se lo quiere llevar tó por delante, que mejor nos agarramos a la cruz pa que no nos toque ni de cerca, que si no después se te queda el cuerpo de aquella otra manera que pa qué. Palabra.

Háganle caso. Pueden estar seguros todos los que le oyen de que les está diciendo la verdad. 

Y si alguno de ustedes no le cree y lo toma por loco, es mejor que sepa que él, nuestro ex presidente, es sólo la avanzadilla de un ejército de ángeles custodios que velan día y noche -como la lucecita del Pardo aquella que nunca se apagaba- por la libertad de la estirpe de occidente toda... y parte del extranjero. Menos mal.


jueves, 16 de abril de 2009

Escenas celestiales I


- Qué paz se respira aquí, ¿no?
- Sí.
- Me siento muy bien. Bueno, en realidad, mejor que bien. Me siento feliz. Muy feliz. ¡Coño, es la felicidad plena! O sea, que era cierto.
- Sí. Y a ti se te nota que acabas de llegar.
- Pues sí, mira. Una curva mal cogida y un precipicio con el que no contaba.
- Lo suponía. Ya puedes soltar el volante.
- Gracias. ¿Lo dejo aquí mismo?
- Donde tú quieras.
- Quiero ver a mis seres queridos.
- Aquí los tienes.
Se suceden los abrazos y parabienes, pero no así las lágrimas de felicidad.
- Es extraño. Llevaba toda mi vida esperando este momento. Ahora estoy por fin con ellos, pero no me siento más feliz.
- Claro que no. Estás en estado de felicidad plena y eterna, no hay altibajos, no se puede ser más feliz. Ni tampoco menos.
- ¡Ay, es verdad! Qué tonto.
Se sucede un silencio en el que todos se sonríen como si estuvieran 'fumaos'. El novato lo rompe:
- Pues qué bien, ¿no?
Todos le miran manteniendo la sonrisa. Asienten suavemente con la cabeza y en beatífico silencio.
- Y esto es así para siempre, ¿no? Por toda la eternidad...
De nuevo, todos le miran manteniendo la sonrisa y asintiendo suavemente con la cabeza.
- Pues que bien... - repite el novato para sí en una especie de murmullo, absolutamente feliz.


miércoles, 15 de abril de 2009

Anticonstitucionalidad concertada


El Gobierno de Cantabria ha retirado el concierto público a un colegio del Opus que no acepta niñas. El colegio en cuestión tiene sus razones para no aceptar a las féminas, no se vayan a creer. Las exponen, así de claritas, en su sitio web: "En la escuela mixta surgen con frecuencia inconvenientes importantes para atender la diversidad de los alumnos porque un aula mixta presenta variables emocionales, conductuales y evolutivas mucho más acentuadas y dispares que un aula para alumnos de un solo sexo." Ya puestos, sustituyamos 'sexo' por 'raza' , 'clase social' o 'color del pelo' y así evitamos los 'inconvenientes importantes' derivados de la diversidad y las variables evolutivas, ¿qué problema hay? 

El problemita -que diría Flanders- es que tales distinciones son anticonstitucionales. Así que el Gobierno de Cantabria ha retirado el concierto público a un colegio del Opus que no acepta niñas. Muy bien. Ha hecho lo que tenía que hacer y que cunda el ejemplo. Pero para mí que la medida se queda corta. El colegio, en adelante tirando sólo de fondos privados, seguirá rechazando al sexo femenino. Me dirán que allá cada cuál con su dinero. Yo les diré que la forma de proceder de todos esos colegios -porque el cántabro Torrevelo desgraciadamente no es el único- seguirá siendo anticonstitucional, por mucho que la sufraguen millones de socios.

Porque una cosa es montar un
british club para tomar el té que sólo admita socios masculinos y otra muy distinta intervenir en la educación de los niños para pervertirlos, aislándolos del mundo real e incumpliendo a sabiendas las leyes que, en ese ámbito específico, tienen por finalidad promover el trato igualitario entre las personas, sin distinción de sexos, razas o credos. Todos estos colegios son delincuentes anticonstitucionales. ¿Hay algún fiscal en la sala y se mete en faena? Garzón, s'il vous plaît...


martes, 14 de abril de 2009

Flickr


Yahoo es el dueño de Flickr, ese sitio tan simpático de la red donde se pueden colgar álbumes virtuales de fotografías o imágenes a gusto de navegantes (y cuando digo a gusto es
a gusto... vamos, que no hay censuras... aparentemente). El blog Las Linces había abierto un canal en Flickr con parodias del famoso y católico cartel del bebé junto a aquel lince ibérico que al final era asiático. El canal se nutría de aportaciones más o menos brillantes de diseñadores, viñetistas y aficionados voluntariosos. Pues bien. Flickr ha cerrado el canal sin previo aviso. Los malpensados podrían decir que se trata de censura. Yo también. 

¿De qué se extrañan? Es la consabida respuesta a la iluminación laicista, que sólo parece poder llegar hasta la línea de sombra de los campanarios. De ahí no pasamos, amigo Sancho. Lo que no sabíamos -al menos yo- es que Yahoo ejerciera tan diligentemente la mayordomía de la reserva espiritual de occidente.

P.D.: ¡Feliz Día de la República!


lunes, 13 de abril de 2009

Relativismo


Desde hace algún tiempo, el imponente programa Callejeros, de la Cuatro, nos acerca al lujo totalmente inalcanzable que anda parapetado tras los muros, las cuentas polimillonarias, los cristales blindados y los seguritas terminators. De la mano de los reporteros y sus cámaras, cientos de miles de personas entramos en la tienda madrileña de Cartier -quién nos lo iba a decir- y somos bienvenidos y amablemente atendidos por Simoneta Gómez-Acebo, la sobrina del rey -¡quién nos lo iba a decir!. El valor de las joyas -las hay para todos los gustos, a decir de Simoneta- oscilan entre los 400 y los nosécuántos millones de euros. Efectivamente, para todos los gustos. El periplo continúa por otras joyerías, concesionarios de Ferrari, embarcaciones deportivas de hipermegalujo y enotecas con botellas de vino a 7.225 €. 

Cuando a los amables dependientes se le pregunta cómo es que hay gente dispuesta a pagar 7.225 € por una botella de vino o nosécuántos millones por un brazalete, la respuesta es más o menos así: "Es todo tan relativo. Unos se gastan millones en una casa de ensueño y otros, en cambio, prefieren gastarse los dineros en joyas." 

Léan el entrecomillado las veces que quieran. En la segunda frase, pueden intercambiar 'casa' y 'joyas' por 'coche', 'barco', o 'gominolas' indistintamente, como ustedes prefieran, porque esto es un dato menor que no debe distraerles del verdadero meollo de la respuesta: "Es todo taaan relativo..."

Y no pude evitar acordarme del relativismo que todo lo invade y que tanto denuncian los que andan verdaderamente preocupados por el devenir de la humanidad. Y no puedo por menos que darles la razón. Hay que acabar con el dichoso relativismo. ¿Qué es eso de andar intercambiando el valor de las cosas de cualquier manera? Cada cosa debe ir en su sitio y hay que saber en todo momento qué es lo que importa más. Es más importante una casa que un yate. Y es más importante una botella de vino que un brazalete. Bueno no, el brazalete es más importante que la botella. -"¡Qué dices, chemari!"- Ay, no. La botella es más importante que el vino. Vaya, me he vuelto a liar. 

Si es que, en el fondo, son buena gente. Tienen las cosas muy claras y no relativizan pero nada de nada de nada. Sus bodas 'imperiales' son sólo para despistar.


domingo, 12 de abril de 2009

Domingo Brian



Puede ser que las vacaciones hayan resultado cortísimas, puede ser que apenas nos haya dado tiempo para descansar de tanta crisis, incluso puede ser que las cosas vayan simplemente a peor tras el regreso a casa. Da igual. Aprendamos a mirar siempre hacia el lado más bonito y brillante de la vida. Con algo de suerte, a ninguno de nosotros nos crucificarán, así que no está todo perdido.


sábado, 11 de abril de 2009

Santa Marinaleda


Este fin de semana largo de vacaciones, que pasea perdido en medio de la primavera de cada año, merece un cartel de actividades digno que le dé sentido. Algo similar a lo que, desde hace ya 20 añitos, vienen haciendo en Marinaleda, un pueblo de la provincia de Sevilla, digno de encomio. Allí, el que se aburre en estos días, es porque quiere.

viernes, 10 de abril de 2009

Discriminación legal


Lo más importante que se le puede enseñar a alguien sobre el sentido de la justicia es que lo justo no depende de nuestra condición particular. Está por encima de ella.

Si soy un hombre afgano, por ejemplo, me puede parecer estupendo que haya leyes que prohíban a mi mujer salir de casa sin mi permiso. El 70% de los afganos puede estar de acuerdo conmigo, pero esto no significa que esas leyes sean justas. Puedo ser una mujer alemana de los años 30 del pasado siglo y pensar que son justas las leyes que permiten encerrar a los judíos en un gueto. Todo el pueblo alemán piensa lo mismo que Frau Schmidt y el pueblo alemán es grande, pero esto en modo alguno significa que se esté actuando con justicia. En otra realidad paralela, soy hombre español de recto proceder y me desagradan profundamente los homosexuales. ¿Cómo iba yo a consentir que esos enfermos establecieran lazos como el que yo mantengo con mi mujer? Hay que crear una ley que por lo menos diga que eso no se llama matrimonio, por dios.

Ni las mujeres afganas ni los judíos, ni los homosexuales entenderían que esas leyes les equiparan a los demás. En lugar de eso, les tratan de forma discriminatoria. Son malas leyes. Leyes contrarias a Derecho.

No podemos mejorar el mundo si nos obstinamos en mantener distinciones entre los seres humanos,
como hace el decimosexto Benedicto. La convivencia civilizada exige en nosotros un esfuerzo mental de empatía, de tratar de ponerse en la piel del otro o de la otra, sea cual sea su condición. Al menos las leyes deberían atenerse a esta pauta y tener como objetivo esencial su aplicabilidad universal. Legislar contra alguien o contra cualquier grupo humano concreto es traicionar a la humanidad. Es defraudarnos a nosotros mismos. Por eso, instaurar líneas de transportes específicas para inmigrantes es fascismo. Que tenga lugar precisamente en la Italia que abraza al Estado Vaticano es algo que clama al cielo. O no.


jueves, 9 de abril de 2009

Barça, Barça, Barça


Tenía editado el post para hoy desde la tarde de ayer, pero él solito decidió hacer causa común con el Bayern de Múnich y se ha retirado a sus cuarteles de invierno, al menos hasta mañana. Me dice que prefiere ceder por unas horas su espacio en este blog a mayor gloria del FC Barcelona que lo está bordando a base de bien. Y quién soy yo para contradecir -y menos aún contrariar- a todo un señor post. Sea, pues.

Jamás pensé que le dedicaría espacio en este blog al fútbol. Si acaso, con ocasión de un hipotético ascenso a primera de la UD Las Palmas, todo lo más. Pero es que lo de anoche fueron 45 minutos de puro espectáculo adrenalítico. Un Barça imperial domesticó a su oponente en su primera cita, con un juego brillante y en sólo medio tiempo de juego. No es que yo entienda mucho de fútbol, pero tampoco me hace falta para constatar que jugaron como una máquina perfectamente sincronizada. Hacen una piña tan compacta, se desviven tanto por tener el control total del balón y del partido en todo momento, se rompen tanto los cuernos en el césped, se les ve tan motivados... que más que un club parecen una selección. Disfruté como un enano de un encuentro de ésos que crean afición. Siento envidia de los culés y siento envidia de los 'furboleros' hasta la médula, porque, hoy, suyo es el reino de los cielos. Enhorabuena y que no decaiga.

Pensándolo bien, sigo sin dedicarle espacio en mi blog al deporte rey de este país. Porque lo de ayer del Barça no fue fútbol. Fue 'futebol' (pronúnciese fuchibol). Otra cosa.

FOTO: MATTHIAS SCHRADER - AP


miércoles, 8 de abril de 2009

Camino


Hay una imperiosa necesidad de sentirnos seguros que lo traspasa todo. Lo mismo nos convierte en soñadores en busca del santo grial como en siniestros pervertidores del alma propia o de los otros, que tanto da. A veces, de tanto querer a dios, aparecen el diablo y sus tormentos. Un niño puede sentir pavor ante su ángel custodio, vaya que sí. El mundo que nos rodea puede ser muy pequeño y más cerrado aún, tanto como queramos. Podemos acabar siendo monstruos sin enterarnos. O caer en un pozo del que nunca más lograremos -ni querremos- salir. La película de Javier Fesser es bella, brillantemente sutil y espléndida. Dibuja un paisaje humano de complejísimos claroscuros. Aguardando un milagro, los protagonistas arrastran a duras penas el pecado original y una existencia que se les desmorona irremisiblemente, con la fe como único asidero. El amor también aparece, aunque en la dirección equivocada -esas flores a Escrivá- y la compasión por la niña que se muere se troca en un desconcertante aplauso en las mismas puertas del cielo. El espectador se asoma con asepsia a comportamientos de humanos alienados, que le resultan cuando menos chocantes, con códigos de conducta casi inexcrutables y un reverencial culto al líder. Una secta, en definitiva. No hay caricatura posible. No hay insulto alguno, por mucho que insistan. Lo que hay es diagnóstico. 

Secta, según la Real Academia Española: 
1. Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica. 
2. Doctrina religiosa o ideológica que se diferencia e independiza de otra.
3. Conjunto de creyentes en una doctrina particular o de fieles a una religión que el hablante considera falsa.
Dudo mucho que la forma de vida elegida por sus integrantes esté inspirada en la matriz original del cristianismo. Más bien va a ser que no. Lo dice muy bien Manolo Saco en su blog: "Una de las grandes aportaciones del Opus Dei al corpus ideológico de la Iglesia es la demostración de que los ricos sí pueden ingresar en el Reino de los Cielos, por muy listo que se haya creído el hijo de su dios."


martes, 7 de abril de 2009

Talibán Blues


La mujer de la foto es la diputada afgana Fawzia Koofi. A través de correo electrónico ha denunciado la nueva ley aprobada por el Parlamento de su país que devuelve a la mujer al estado talibán anterior a la democracia de Karzai. ¿Cómo ha sido posible? En palabras suyas: "Pues porque la mayoría de los diputados son fundamentalistas que están en contra de los derechos básicos de las mujeres y no creen en la igualdad de género ni en los derechos humanos". La retrógrada ley aprueba las bodas infantiles, así como las relaciones sexuales no consentidas en el seno del matrimonio, es decir, la violación. También supedita la posibilidad de las mujeres de estudiar, trabajar o acudir al médico, al permiso del padre o del marido.

Ustedes recuerdan sin duda cómo trataron de vendernos la moto de la intervención en Afganistán. Era necesario. Por un lado, para dar con don Osama Bin Laden. Por el otro, para acabar con el terrorismo todo y, ya de paso, para instaurar la democracia en lugar de ese régimen talibán otrora adalid de la libertad contra el imperio soviético pero ahora tan poco presentable. No sé cuántos compraron esa moto, pero está claro que no camina y que si lo hace es marcha atrás (Osama se supone que se nos escapó montado en una que sí funcionaba bien).

Si el jefe mundial del mal ya no está allí y si la democracia que hemos impuesto ni siquiera es mínimamente decente, la pregunta lógica que todo el mundo debería hacerse es: ¿cuando nos volvemos para casa? Gaseoductos aparte, claro.


lunes, 6 de abril de 2009

Inculcar valores


Funcionamos con esquemas mentales adquiridos mayormente en nuestra infancia. Operan agazapados en nuestro subconsciente y nos son ajenos por completo hasta que nos ponemos a indagar a través del psicoanálisis, por ejemplo. Pueden parecer actores fuera de escena que no intervienen en la acción, pero, en realidad, estos payasos y trapecistas del circo que fue nuestra niñez nos condicionan mucho más que todo lo que aprendemos después, mientras nos hacemos adultos con el día a día. Así, pongamos por caso, la ideología que adoptamos -sea cual sea- está más ligada a los afectos, emociones y querencias que a las propias ideas que supuestamente la conforman y estructuran.

El denostado 'buenismo' de Zapatero, el optimismo antropológico de Russell, la simpatía por el débil, el rechazo hacia el abusador y el prepotente, la competición sana sin poner zancadillas a los demás... todo eso me acompañaba ya en mi época de colegial, mucho antes de que supiera darme cuenta, porque era lo justo. Lo recuerdo perfectamente. Recuerdo muy bien, además, cómo algunos de mis compañeros de clase se decantaban por todo lo contrario, por reírse del más débil, por exhibir un constante desprecio hacia los que, según ellos, no les llegaban a la suela de los zapatos. La diferencia como coartada para la injusticia. La actitud y el esquema mental del señorito, sociópatas aparte, claro.

Creo que fue el Beatle George Harrison quien dijo que la ideología política de una persona depende sobre todo de su sensibilidad. Comparto esa opinión, matizando que esa sensibilidad iría dirigida especialmente hacia los demás -empatía, que le dicen- y hacia lo que es justo. Y esto último no desde un punto de vista subjetivo sino lo más común y extensivo posible. Esta sensibilidad puede -y debe, en mi opinión- ser incentivada desde la etapa escolar. En los sistemas lectivos europeos, esto se encauza a través de asignaturas como Educación para la Ciudadanía. Es una verdadera lástima, pero muy ilustrativo, el hecho de que esta asignatura provoque el más furibundo de los rechazos en nuestra singular derecha nacional. ¡Qué le vamos a hacer! Al fin y al cabo, Spain is different.

Y viene todo esto a cuento, porque hay padres que, con la boca llena de valores, inculcan a sus hijos cierto sentido de superioridad, de valer más que el otro y de pertenecer a una élite, a veces sólo por el mero hecho de tener más dinero. Y yo acabo de conocer, en palabras de Antonio Machado y gracias al blog de Rafael Reig, la máxima que siempre he seguido sin saberlo, porque nadie me la dió a leer en su día: "por mucho que valga un hombre, nunca tendrá valor más alto que el de ser hombre"

Añade Reig: "Nadie se merece más que otro. A lo mejor este igualitarismo estalinista elimina el sagrado impulso a hacer grandes obras y a superarse: ¿para qué, si vas a ganar lo mismo aunque no hagas nada? Pues si es así: mejor. Si todo el estímulo para hacer algo importante era recibir más ración que los demás, ponerse por encima del resto, entonces me parece inmoral y no vale la pena."
Amén.


domingo, 5 de abril de 2009

Domingo Nilsson


Serán los brillantes arreglos de cuerda, será la letra que describe tan bien la soledad, será esa caja con escobillas que no cambia nunca y que suena a tren, o será que la oí por primera vez con tres años y los hipnóticos falsetes del final se me quedaron grabados para siempre. Es una de mis canciones favoritas y no hay responso que se le pueda comparar. Escúchenla, vayan luego a misa y si encuentran allí algo mejor, cómprenlo.


sábado, 4 de abril de 2009

Medicina religiosa


Me da a mí que el escritor y matemático Carlo Frabetti da en el clavo cuando plantea la posibilidad de un hipotético servicio de salud en manos de los Testigos de Jehová. Un servicio médico que siempre esgrimirá una férrea objeción de conciencia a la hora de realizar transplantes de sangre, por ejemplo. Imaginémoslo, no cuesta nada. Al fin y al cabo, es lo mismo que hacen los médicos católicos que objetan ante la interrupción de un embarazo. En el rechazo efectivo a realizar transfusiones, la moral del personal sanitario permanece intacta e inmaculada, seguramente han dado el paso necesario para ganarse el cielo, mientras los cadáveres de los enfermos mal atendidos se les amontonan en las morgues y en los pasillos. Pero no me quiero extender. Les recomiendo el artículo de Frabetti, que no tiene desperdicio.

viernes, 3 de abril de 2009

¡Pónme la otra mejilla, chaval!


Bermejo coincide -tan sólo coincide- en una cacería con Garzón y la derecha mediática y partidaria se pone de un histérico tan despendolado que el ministro de justicia acaba dimitiendo. Granados se cita -¡se cita!- para comer en un restaurante con el juez que instruirá el caso Gürtel, como si esto fuera lo más normal del mundo, y para nada piensa en dimitir, ni nada por el estilo, adónde va usted. Por si faltaran elementos desestabilizadores de la balanza, el nuevo ministro de justicia se ha dedicado a
quitarle hierro al asunto. Dice que no es bueno andar formulando imputaciones o haciendo conjeturas respecto a este tipo de reuniones. Que hay que pensar bien, vamos, aunque venga blanco y en botella. ¿Quiénes son aquí los buenos cristianos que ponen la otra mejilla? ¿Y por qué a los que abofetean no se les recrimina su desfachatez? Aunque sólo sea por vergüenza ajena, ya que a la vista está que no saben lo que es la propia.


jueves, 2 de abril de 2009

Packaging


De los EE.UU. guardo muy vivos recuerdos, a pesar de hacer ya más de diez años de mi última visita al país. De entre esos recuerdos hay uno que me asalta con fuerza cada vez que oigo hablar -o leo- de sostenibilidad: me veo en los inmensos pasillos de un hipermercado cualquiera, hipnotizado por el asombroso empaquetado de los productos y su espectacular presentación tipo cómic. La cosa es tal que así: reconoces el producto que estás adquiriendo por la foto del exterior del paquete, artísticamente retocada junto a unas tipografías muy trabajadas. El artículo es, en sí mismo, un perfecto anuncio publicitario y es difícil resistirse a comprarlo. Por ejemplo, el brécol va empaquetado en una bandeja cubierta de celulosa y con la imagen de un frondosísimo y lustroso arbolito de brécol en verde chillón que lo cubre todo. El brécol que va dentro no se ve. Recuerdo haber tenido entonces la seguridad de que un brécol expuesto a cuerpo gentil no lo habría comprado nadie, por sospechoso. La carne tampoco se la comprabas al carnicero. No había carnicero. No olía a carne. La res se encontraba ya completa y convenientemente despiezada en centenares de bandejas envasadas con celulosa. Era fácil ver que, con esta disparatada cultura del envasado, a los restos de carne caducada que quedarían sin vender se añadirían muchísimas bandejas de polietileno y plásticos varios. Esto precisaría, en el mejor de los casos, de un reciclaje extra. ¿Un qué? me preguntaron, confirmando así que estábamos en el caso peor.

Casi todo llevaba doble envoltura. A veces incluso tres y hasta cuatro capas, entre plásticos, papeles y cartones plastificados. Un disparate, y así lo dije. Alguien me hizo ver que el envasado (Packaging) era una industria que movía millones de dólares y generaba muchísimos puestos de trabajo en ese país. Me pareció que me invitaban a callarme y así lo hice por respeto, pero me quedé pensando que era absurdo gastar mano de obra y dineros en envolver un brécol para que la gente lo comprase sin verlo, en lugar de emplearlos en educar mejor a los consumidores para darles a conocer las bondades y el peligro casi nulo de un brécol desnudo. Lo sigo pensando. Debo de ser eso que llaman un elemento antisistema.

Yo lo llamo abrir los ojos. Contrariamente a la idea generalizada, nosotros NO somos el primer mundo. Como mucho, somos el segundo. Si alquien quiere experimentar lo que es el verdadero primer mundo, con su consumo inconsciente y exacerbado, la política del crecimiento por el crecimiento sin tener en cuenta las consecuencias y el derroche de recursos sin tino del que aquí tan sólo somos una caricatura, que vaya a Estados Unidos y se dé un salto por Los Angeles o Las Vegas. Así empezará a entender en qué consiste el 'American Way of Life' y por qué sólo parece poder sostenerse a base de guerras preventivas. O de llenar los océanos de basura, en el mejor de los casos. 

¿Alguno de ustedes tiene un gráfico de la basura diaria que producen los habitantes de cada país y me lo pasa? Más que nada por corroborar lo que para mí está claro.